Un jadeo salió de la boca de Valentina cuando Dmitry, con manos firmes la sostuvo por las nalgas y tiró de ella, su piel se sentía suave y firme. Los dedos de Dmitry se hundieron ligeramente en la piel suave de su culo percibiendo la delicadeza. Valentina lo miró en silencio, sus ojos oscuros observaron cada movimiento suyo, siempre había tenido curiosidad de lo que eso se sentía y sin duda, experimentarlo de la boca del ruso, fue algo excitante. Dmitry sonrió para sí mismo, sabiendo que ella estaba atenta, que era su primera vez, y la haría disfrutarlo. Con ambas manos, separó más sus piernas, dejando al descubierto su coño, se veía brilloso, y su clítoris comenzaba a hincharse. Dmitry se tomó un momento para admirar la belleza provocadora que ofrecía el coño expuesto de Valentina y la

