—Vamos Irina —dijo Nyx tomando a Irina de la mano y caminando de prisa hasta el mostrador más amplio y se ocultaron detrás de él. Nyx no se preocupó por Valentina, puesto que Dmitry estaba cerca de ella y con una seña de su dedo sobre sus labios, indicó Irina que guardara silencio. En ese momento, Dmitry combatió el fuego, pero de inmediato notó que su pistola había quedado sin municiones. Sin perder la calma, sacó una segunda arma y, con una rápida mirada hacia Valentina, le indicó que se refugiara en uno de los probadores cercanos. —Métete ahí y quédate quieta —ordenó con firmeza. —¡No! —Valentina protestó, con la frustración reflejándose en su mirada—. Iré con Nyx —dijo ella con determinación. Valentina se negaba a ocultarse y dejar a su amiga sola, sabiendo que era más probable que

