Aleksei dejó a Nyx en la cama y caminó hasta en baño, dejando el ruido de la ducha como único testigo de sus pensamientos. Mientras el agua caía, fría al principio, caliente después, él se preparaba mentalmente para la visita de su tío, Andrei Ivanov. No era la primera vez que Andrei aparecía sin aviso, y aunque su presencia no era bien recibida en esa casa, Aleksei pensó que esa vez era diferente, esta vez Aleksei tenía un motivo especial para permitirle entrar, aunque solo fuera para que conociera a su futura esposa. Abrió la puerta de la ducha y, con un tono calmado, le dijo a Nyx que se preparara para bajar. No es que Andrei mereciera esa cortesía, pero Aleksei tenía sus razones para que la viera, para que entendiera con quién estaba comprometido el futuro de los Ivanov. Nyx, con una

