Las luces tenues de la habitación iluminaban sus cuerpos, las pequeñas gotas de sudor resbalaron, mientras Nyx sentía la forma bestial de Aleksei de poseerla. Quien no se contenía por la presencia de Damien y Valentina. —Voltéate —ordeno Aleksei, con su voz ronca, Nyx acató su orden sin chistar, en ese momento ella no se sentía capaz de negarse a nada, Nyx se dio la vuelta y con manos y piernas temblorosas apoyó los codos sobre la cama y después sus rodillas. Mientras que Aleksei tiraba de su trasero y lo elevaba más, para comenzar a introducirse en ella. Su mano siguió por su coxis, y subió lentamente hasta su cuello. Aleksei lo apretó como el hombre poderoso que era y mientras Nyx perdía lentamente el aliento, Aleksei apretaba con más fuerza, lo suficiente para crear en ella una excit

