Los vientos del invierno azotaban con fuerza las calles de Moscú, cubriéndolas con una capa de nieve que parecía infinita. El frío era casi cortante, pero nada de eso importaba en el exclusivo y lujoso hotel donde la familia Brown y los Moretti acababan de llegar. Las puertas de cristal se abrieron con un suave zumbido, dejando entrar a los visitantes más esperados para la boda de Nyx. La familia Brown fue la primera en cruzar el umbral. Michele, imponente como siempre, lideraba la marcha. Su abrigo n***o de lana caía a la perfección sobre sus hombros, y sus botas resonaban contra el mármol del lobby con autoridad. A su lado, Kath, su esposa, lucía un largo abrigo beige con un cinturón que marcaba su figura. Su porte elegante y sus ojos analíticos inspeccionaron rápidamente el lugar, aseg

