VENUS Nos estábamos despidiendo de Mei la cual me pareció una mujer muy amable y dulce, aunque por momentos me hizo sentir un poco incómoda con sus preguntas y comentarios, era como si no tuviera filtro, todo lo que pensaba lo decía en voz alta sin importar lo que los demás pudiéramos pensar. - Cuídamelo mucho. Tiānshǐ vale su peso en oro – me susurra está al oído mientras me abraza. - Se lo prometo – le digo con seguridad una vez nos dejamos de abrazar. - Yo sé que lo harás – me dice está en un tono seguro y dulce mirándome a los ojos. - Fue un gusto conocerla – le dicen Annika y Núñez despidiéndose de ella. - El gusto fue mío – les dice Mei abrazándolos – Espero verlos pronto. - ¡Mei! Te me cuidas mucho – le dice Ángel abrazándola. - Sí. Y tú también cuídate, pero sobre todo cuíd

