Punto de vista de Phera: La tranquilidad de la noche fue repentinamente interrumpida por el sonido de pasos apresurados acercándose a los terrenos de entrenamiento. Reese y yo giramos simultáneamente para ver las figuras de Damon, Axel y Zane emergiendo de las sombras, con expresiones de alivio y frustración apenas contenida. —Phera, ¿qué haces aquí afuera? No es seguro —la voz de Damon cortó la noche, cargada de preocupación y un rastro de enfado. Me puse de pie, enfrentando su mirada sin titubear. —Solo necesitaba aire, Damon. No puedo quedarme encerrada en casa para siempre. Zane dio un paso adelante, frunciendo el ceño. —Pero ¿sin protección? Después de todo lo que ha ocurrido? Reese se levantó, adoptando una postura defensiva. —Ella no está sola, chicos. Estoy aquí. Los ojos d

