«25%» Entre Gianna y los niños tan solo había un m@ldito veinte y cinco por ciento de compatibilidad, pero: ¿Qué significaba eso? «¿Qué eran familia, pero ella no era la mamá? ¿Qué absurdo juego del destino era el que estaba ocurriendo en ese momento?» Gruesas lágrimas corrían por las mejillas de Gianna. Sueños e ilusiones se rompieron como un cristal. —¡Yo lo sabía! —susurró. —¡Era demasiado bueno para ser real! ¡No son mis hijos! —Se cubrió el rostro con las manos temblorosas y empezó a llorar. Joaquin se quedó mirando los resultados, sin saber qué decir, soltó un resoplido, también enredó sus dedos en su cabello, gruñó. —Quizás por la premura las pruebas fallaron. —¡No! —gritó Gianna. —¡No fallaron! ¡Esa es la realidad, mi realidad! —expresó sin parar de llorar. —Gianna por

