Joaquín sintió un estremecimiento en su corazón, y se podría decir que los ojos se le aguaron cuando miró a sus abuelos, hacía mucho que no estaba con ellos, y tenía tantos recuerdos bonitos, que no cabía de la emoción. Al señor Duque, y María Paz les sucedió lo mismo, ambos sintieron una agitación en el corazón, sobre todo cuando contemplaron a sus biznietos, parecía que apenas hace unos años observaban a sus cinco hijos correr por la hacienda, y ahora la familia era enorme y ellos eran bisabuelos, aunque al gran Duque de Manizales no le agradaba que le recordara ese detalle. —Abuelitos —exclamó Joaquin, se acercó y los abrazó por largos minutos. Gianna se conmovió tanto al ver aquella escena, ella no tenía la dicha de contar con sus abuelos, la única que aún vivía era Grace, pero n

