- Heredero. El sol se estaba poniendo de nuevo, Jade y Héctor aprovechado el día junto a su bebé, después de acostar a su hijo y dejarlo a cargo de Isis pues el consejero anciano the había hecho llamar para notificarle nuevas noticias. Se dirigió al templete que daba al gran río donde el consejero y varios soldados la esperaban en su posición, mientras que Héctor apoyado en la baranda de piedra observando la puesta de sol, sabía que algo iba mal. Se acerco a su asiento y se sentó rápidamente, miro al consejero con mirada suplicante, pidiendo que le contara lo que sucedió, el consejero le extendió el pergamino con tristeza. Mi querida Gran Faraona Jade. El Gran Faraón de Oriente reclama con suma urgencia la presencia de la Gran faraona de Sened y señora de Minastiz dueña del pueblo

