Gloria y Javier van de camino a la casa de sus padres para ir a recogerlos, llegarán juntos a la casa del padre de Javier. Ella está nerviosa, porque sabe que esta noche puede definir muchas cosas, incluso su relación. Aunque su madre le dejó claro que es ella quien se casa con Javier y que ni ellos ni el padre de su futuro esposo debían ser importantes. A pesar de eso, igual siente miedo, porque lo único que quiere es que no les hagan daño a sus padres. Llegando a la casa, Gloria ve que están parados fuera esperando. Siempre tan puntales. -Javier, buenas tardes – le dice José cuando este se baja para saludarlos y abrirles la puerta -. -Don José, señora Esmeralda – le extiende la mano -. Un gusto poder verlos otra vez. -Han estado perdidos estas semanas, ni siquiera vinieron para dec

