- ¡Feliz cumpleaños! – Gloria se lanzó sobre Carmen y le dio un enorme abrazo, a pesar de la mala cara que su amiga le había puesto -. No sabes cuánto me alegra poder esperar este cumpleaños junto a ti, como en los viejos tiempos. -Maldita, a puesto que es de madrugada – dijo tapándose la cara -. -No, son las 10 de la mañana, te preparé desayuno. Vamos, levanta es trasero flacucho y vete a la ducha. Tenemos que ir de compras. - ¿Por qué tenemos que ir de compras? Deja que siga durmiendo, por favor. -No… hoy es tu cumpleaños, no lo desperdicies. Seguro tu teléfono está lleno de llamadas. -Lo dudo. Mi madre no quiere saber nada de mí desde que supo de mi bisexualidad. Mi hermana le sigue el amén a todo lo que ella dice y Antonia debe estar con la otra. - ¡QUE NO TIENE OTRA PERSONA! -Y

