Capitulo 2

2532 Words
Volviendo al horror, esto, terror, miedo, ira y odio, mucho odio... Para los que estuvieron quince años evitándome, ahora el todopoderoso Cel. Kim, apellido, que, escondí cada vez que podía, aparece en mi departamento, con Jinwoo Park, que, por cierto, es su sobrino, hijo del hermano mayor de SunHee, su mujer, veintisiete años, verdad, guapo ¡él es! De esos que, como diría mi abuela, que a veces era un poco “irreverente”, te daban ganas de saltar en el cuello y decir, yo... ¡Espera, me van a regañar! ¡Menos mal que estoy equilibrado, de lo contrario lo habría hecho de todos modos! Que hombres altos en esta familia, ya creo que Jonzinho es alto, Jinwoo es aún más alto, con alrededor de 1.86 de altura, es injusto para mí, ¿cómo seré respetado así? Él es coreano, se graduó en psicología y, por supuesto... Era, coronel, como abuelo, padre y tíos... ¡Dejó el ejército, por la oferta de ingresar a inteligencia y ayudarme en el trabajo! Miren que linda situación... ¿Qué trabajo? Yo no tenía nada que hacer en ese lugar, y en cuanto a la estrategia, ya había preparado una, en caso de que hubiera una guerra. Para que entiendas, cuanto trabajo tengo... No dividas nada por dos. Bueno, no tenía que preocuparme por presentarlo, mi honorable papá lo había hecho. No necesito preocuparme, él siempre estará presente en mi vida aquí, este lugar... ¡Entré en mi habitación y me siguió “Su Excelencia”! - ¡Buenos días hija! - ¡Buenos días señor! ¿En qué le puedo ayudar? Le presentaré a los otros departamentos a Jinwoo más tarde, tenga la seguridad de que los demás lo tratarán mejor que a mí. - ¡Gracias! Pero no tienes que ser formal conmigo. Aproveché para verla, sé que pasó el fin de semana con Jonguin. - Sí, la pasamos juntos, en mi departamento, queríamos escapar del mundo... De la civilización, luego nos mudamos al monte... - ¡Cuánto sarcasmo, hija! - ¡Combinemos una cosa, señor, mi nombre es Katy, no hija! - ¡Claro, Katy! SunHee y yo hablamos la semana pasada y creemos que te duele la distancia que tenemos en nuestra familia. Compré un apartamento para cada uno de mis otros hijos, ¡aquí están las llaves de su apartamento! Pensamos en lo agradable que sería si Jonguin y tú vivieran cerca, así que compré la vacante en su edificio. Bueno, como nunca vivió conmigo, no sabía lo desequilibrado, sarcástico y grosero que podía ser, dependiendo de mi interés, todo al mismo tiempo... En este día lo presenció, y todo el centro de Seúl. ¡también! - Que buena chica es... - Lo era, pero yo estaba enojado. - No necesito limosnas... Escuche, Sr. Kim, si crees que comprarme un apartamento, manipular a medio mundo para mudarme aquí, te convierte en mi padre, ¡realmente no es así! Sabes muy bien que mi capacidad va más allá de tu rango, tu posición y tu influencia con la gente, que hace lo que tú quieres, por miedo... Yo tenía todo arreglado para ir a Nueva York, y tú lo sabes. . No hubo quien me superara en esa vacante, pasé de todo, con una diferencia indiscutible. Y, para mi sorpresa, recibo dos cartas, una despidiéndome del cargo y otra solicitando mi traslado. Me he quedado callado hasta ahora, no subestimes mi competencia. Sabes que tengo capacidad para cosas que ni siquiera has pensado en hacer. Fui el primero de todas las clases en tiro en estrategia, en negociación de rehenes, líder de grupo en entrenamiento de escuadrones antibombas... Fui y soy capaz de cuidar de mí mismo. - En este momento solo las personas del edificio podían escucharme, hice un gesto señalando a las personas, para que todos vieran y escucharan. - ¿Imagina que estoy feliz, con toda esta gente pensando que estoy aquí solo por ti? ¡Nadie quiere saber quién soy, solo piensan que soy su hija! Ninguno de ellos tiene idea de lo que pasé para llegar aquí. Yo no entré al ejército, como todos aquí, pero... ¡Trabajé en las favelas, en medio del narcotráfico, algo que el 99% de ellos ni siquiera saben lo que es! Ya me dispararon, y tuve que sacarme la bala del brazo, con la ayuda de una madre aterrorizada, rodando por el suelo, con sus dos hijos debajo de la cama, esperando que no invadieran la choza, ¡para que no nos maten! – En este momento había vuelto a cambiar. Salí de mi habitación, y Cel. Irani kim, me miro, como si se sintiera orgullosa de todo lo que estaba viendo... Seguí hablando de pie en medio de la sala del departamento, todos ya estaban de pie, solo fui a hablar más claro. - Nunca he estado en una guerra, pero dudo que alguno de ustedes sepa lo que es subir un cerro, donde los bandidos tienen mejores armas que las nuestras, también dudo que aguanten tres días sangrando, y solo tienen analgésico y antipirético para aliviar el dolor. Usa vinagre para desinfectar la herida. Tengo tantos tatuajes como un soldado hasta para ocultar una cicatriz en mi brazo. - Me volví hacia mi querido primo, a quien acababa de conocer. - ¿Alguna vez te han disparado? - No. – Respondió rápidamente. - Entonces, no te creas, cuando dicen que no duele... ¡Duele mucho! ¡Y, solo para poner fin a cualquier cosa que pueda ser malinterpretada dentro del departamento! Quería estar aquí tanto como tú me quieres aquí, odio tener que venir a trabajar tanto como tú me odias, pero desafortunadamente, mi lugar ya fue ocupado en Nueva York por un chico que ni siquiera hizo la mitad de mi trabajo puntuación final. Entonces, no quiero escuchar más, que soy, o puedes, sí, decir... Que solo estoy aquí porque soy su hija. - Me giré y le hice una reverencia a mi padre. - Gracias a el. No conoces mi trabajo, y lo siento, sé que me molesté, que no esperas eso de un director. De verdad, pido disculpas a todos. - Me giré hacia Jinwoo. - ¡Tú también, lo siento! Entré a mi oficina, erguido y con la frente en alto, sin mirar atrás. - ¡Hija! - ¡No voy a disculparme contigo! - ¡Tú! – Mi padre hizo una pausa y suspiró… – ¡Me recuerda mucho a mi padre, en su genialidad ya mi madre en su apariencia, frágil, hermosa y amable, como Jon! Lamento todo lo que te causé, solo era un joven confundido con una esposa embarazada y una carrera en ciernes. No sabía qué hacer. Sé que no repararé la falta que hice en tu vida. Pero acepta el apartamento, estarás cerca de tus hermanos y de la civilización, como dices... Si no quieres hacerlo por mí, o por ti, hazlo por tus hermanos, estaréis todos juntos. , les encantará tenerte cerca, siempre quisieron, pero cuando decidimos traerte, ¡tu abuela no nos dejó! Uy, cuando quisieron, ¿mi abuela no me dejó? Sin dejar ir mi orgullo, lo miré. - Así es, para ellos... Y yo era el que no quería venir, ¡la abuela no tuvo nada que ver! - ¡Quiero pedirte, por favor, llámame papá! Entiendo que veintidós años es mucho para empezar a hacer esto, pero, señor, no. ¡Ya no me llames así! Y cuida a tu primo, se merecía estar aquí... Es tan bueno como tú, solo que le falta tu experiencia. ¿Puedo abrazarte, hija mía? Ahora es el momento de tragarme todo mi orgullo herido. Suspiré. - Sí, Sr. Kim, quiero decir, lo siento, sí. Pero sinceramente merecedor... ¡Él no es bueno para eso! Me dio un abrazo. – SunHee dijo, que, si es necesario, puede ir contigo a comprar los muebles para el apartamento. - Agradécele, pero le pediré a Jon que me acompañe. - Sí, hija. ¡Que tengas un buen día de trabajo! Ni siquiera respondí, después de ese programa, quería un agujero para meterme. Llamé a Jinwoo y comencé a mostrarle los sistemas, los procedimientos, así fue todo el día... Algo horrible, actuar por instinto, cuando estás enojado. ¡Se pierde la razón, y la mitad de las cosas que no recuerdas las dijiste! Pero todos recuerdan lo que escucharon... XXX Estoy aquí en el edificio, quiero ver ese apartamento, para que podamos comprar los muebles. Cuando llegué, Jon ya me estaba esperando. - ¡Está dos pisos arriba del mío! - ¿Piso 14? es cobertura? - Sí, solo había este apartamento aquí en el edificio. Es hermoso, muy parecido al mío. Entramos al apartamento, quedé muy impresionado con la increíble similitud de los apartamentos, según los ojos de mi hermano. - ¡Jonzinho! Vaya ... Es idéntico... Aparte de que es prácticamente el doble de grande que el tuyo, ¡y el único en el suelo! - Lo elegí para que podáis trabajar en casa, podamos decorar, ¡todavía hay sitio para bailar! - ¿Sabes cuántos años hace que no bailo? Creo que ya ni siquiera sé cómo usar un zapato. - Loquina y Chin's, ¿son tan grandes también? - ¡Loco! Ya ni me acordaba de ese apodo... ¿Recuerdas el lío que era? - Recuerdo, estuvimos castigados durante casi un mes, por culpa de ella. - Deberíamos haber ganado una medalla, no un castigo. Siempre has tenido ese instinto protector en la sangre, ¿verdad, Katy? Nunca saltaría así para abrazarla, nadie le dijo que se subiera al árbol y saltara. - Se caería encima de la azada, si no se moría, quedaría muy herida. Y ella seguía enojada porque la maldije... Nadie quería escucharnos, recuerdo a tu padre, gritándonos, abuela, dándome un baño, que me llevara al hospital para ponerme el yeso en el dedo roto, tu madre, bañándola, para coserle el brazo, y el abuelo, llorando, ¡por haber dejado el azadón debajo del árbol, boca arriba! - ¿Te acuerdas de nosotros saltando por las ventanas, para ir a jugar detrás de esa casa vieja, que estaba en la parte de atrás? - Lo recuerdo, Jon. Fue divertido... ¡Yo no aprendí nada de coreano y tú tampoco portugués! También recuerdo cuando empecé a estudiar inglés, y conseguimos hablarnos, por primera vez... Hace diez años que conseguimos entendernos hablando, sin más juegos de mímica. Pero no respondiste, ¿tienen un apartamento tan grande como el mío? - No, testaruda, insiste en el tema... Fui yo quien escogió el apartamento, el padre ni siquiera vino a verlo. Solo dije la cantidad y lo compró. ¡Era así de sencillo! No te quejes. Si quieres pelear con alguien, pelea conmigo. No te dije nada porque sabía que te negarías. Los dos estarán muy felices de que estés cerca, ni siquiera notarán el tamaño de tu apartamento, ¡sabes que no son así! Vamos, quiero llevarte a una hermosa tienda, donde compraremos tus cosas... ¡Llamé a Key para que nos ayude! - ¡Conduzco, no quiero que me pasen babosas! ¿Llave? - ¡Creo que esto de la persecución policial no te sirvió de nada! Algo debe haberse movido adentro, solo puede... -Llave. Vaya, Key, qué lío, Key viene con nosotros, ¡va a ser genial! - Puedo pedirte que me llames Ky, no, no me gusta que me llames Jon, pero me gusta más Ky, y te ves tan hermoso llamándome así... ¡Tu acento es tan genial! - ¡Está bien, Ky! ¡Ahora será confuso llamarnos por el mismo nombre! - Cuando volcó el auto, ¿qué pasó por su mente? - ¡Qué carajo, estoy volteando el auto! - ¿En serio, eso es todo? - Sí, luego me desmayé... - ¡Aparca ahí, no, no cabrá! - Cabe, sí, casi dos... - ¿Como puedes hacer eso? Amigo, siempre fuiste bueno con la distancia y los espacios... ¡Tu cerebro es como una calculadora! - No sé, es automático. ¡Nunca pensé en cómo puedo! En Río, mi segundo día de trabajo, no sabía nada. Tuvimos una persecución y yo era el conductor del equipo que éramos, entramos en algunos lugares, que pensábamos que el auto se trabaría en las paredes de las casas, pero estaban subiendo, ¡yo subiría también! - ¿Y lograron atraparlos? - No. Se bajaron y huyeron a pie, y nosotros no queríamos correr el riesgo... Tuvimos que retroceder, porque no había forma de dar la vuelta. Tomamos una suspensión de tres días. - Mira, esta es la tienda de la que te hablé, conozco al encargado. ¡Venir! Key ya está ahí esperándonos... Nos presentó, asegurándose de que mis cosas fueran entregadas y preparadas el mismo día. Elegimos todo, elegimos, es casi la palabra correcta, eligieron y yo dije, sí... Entonces, mi departamento estaba amueblado. Fuimos a mi antigua casa, recogimos mis pocas cosas y cancelamos el contrato de arrendamiento, almorzamos y luego esperamos a que llegaran las cosas. Pasé por la sede, que está a menos de diez minutos de mi nueva casa, se puede ir caminando... Me encantó. Todo estaba bien hasta ahora. Hablé con Jinwoo, luego volví. Cielos, me había ido tanto tiempo, parecía ir tan rápido. Estaba casi todo arreglado y ordenado. SunHee, estaba ayudando a Jon y su amigo. Me resultó extraño llamar a Key por su apodo, porque a mí también me llaman así, por lo más íntimo... Organización de la casa... ¡Ok! Su presencia no me molestaba, pero la de ella sí. Respiré hondo y sonreí. -Hola, Katy. Vine a apoyarte, estoy muy feliz de haber aceptado el departamento, ahora Jon ya no estará solo aquí, y tú solo allá... Tu padre me dijo que le mostraste al departamento a qué viniste... ¡Felicidades! ¡Él está muy orgulloso de ti! La miré sin responder, aunque quería despedirla. - ¡Llave! Ven aquí, mira lo que compré para nosotros, lo puse aquí, en la habitación vacía. - Una barra de ejercicios, pesas y una zapatilla de ballet. ¿Crees que todavía puedo bailar? ¡Grave! ¡¡¡Dame una pistola o una ametralladora con un blanco, que creo que será más bonita!!! ¡Te amo bro! Me tomó en sus brazos y me llenó de besos. - ¡Yo te amo! - Todavía no ha perdido esa molesta costumbre de besarme. - No, perra. Se acostó en el piso y me levantó, comencé a hacerle cosquillas. SunHee entró, y dijo, como siempre nos hablaba, eso lo entendí, porque decía cada vez que jugábamos así: - Mira, no se lastimarán, no olvides que es una niña, es más débil que tú. ¡Jon! Volvíamos a parecer niños... Nos levantamos y fuimos a despedirnos de Key, sí, él, no yo, ¡qué lío! Sí, me quedé, y el amigo se fue... ¡Eso es todo, en resumen! - Niños, quizás coman en casa, ya es tarde, no tendrán tiempo de hacer la comida. Jon me miró, nos entendíamos así, solo con miradas. - ¡Está bien, yo conduciré! Cenamos y luego nos fuimos a casa...
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