Le entregué los documentos al conductor ahora familiar. Estábamos esperando a que la policía terminara las inspecciones y el informe policial (famoso BO). El teniente vino a hablar conmigo. - ¡Comandante Kim! - Esos ojitos que suelen tener todos, pequeñitos, se abrieron mirándome de pies a cabeza, cosa que todos hacían cuando escuchaban a alguien llamarme así. – ¿Quieres informar de algo? - Solo pon que yo asumo el proceso, y la culpa. No me di cuenta de que me iba a adelantar. - ¿Quiere que llame a alguien, comandante? ¡Tu auto no se mueve y estás un poco sacudido, creo que por el susto! - ¡Mira, voy a tomar un taxi, no le digas a nadie! Ni los directores Daniel y Lia, y menos mi familia, por favor, ¡voy al doctor a ver mi hombro luego! - ¡Sí comandante! ¿Necesitas alguna cosa más? ¿

