Llegué a casa, o, mejor dicho, Kwan me dejó en casa, terminé llegando tarde y mi auto no estaba listo... Me despedí de él y le agradecí por el viaje. - Mañana, ¿a qué hora quieres que te recoja? - Iré en la tarde, y tengo el carro de mi hermano. No necesitas ir aquí. Gracias. - Miré a mi novio. -Hola, llegaste temprano, pensé que llegarías más tarde. Vino a besarme. “Pensé que trabajabas con viejos gordos con barbas blancas. No con hombres guapos y fornidos que además abren la puerta del auto y te toman de la mano para ayudarte a salir. ¡Yo nunca hice eso, por ti! ¡Creo que estoy celoso! ¿Dónde está tu auto? - Lo llevé ayer a armadura, pero no estaba listo, y me dieron un paseo, y él no abrió la puerta y tomó su mano porque era un caballero, sino porque la puerta está dañada y no abre

