Pov Mattia. Luciano Morgan siempre fue un hombre observador desde que era muy pequeño. Recuerdo perfectamente que cuando iba a buscarme al colegio observaba con detenimiento a mis profesores, amigos y no amigos y, al salir de clases me decía de quién debía alejarme y de quién no, porque según él podía reconocer a un traidor solo con olerlo y a uno de los suyos solo con mirarlo. «Y eso le pasa con Aitana» El pecho se me acelera y las manos me sudan cuando los ojos de Luciano me miran bien abiertos. Están cristalizados y su rostro de pronto se volvió pálido. «Aunque ella es hermosa no le encuentro parecido conmigo, ni con ninguno de la familia en sí» —Mami, ¿qué dice este señor? ¿Qué soy hija de quién? —arruga las cejas. El rostro de Valeria se vuelve de varios colores. Ella me hace s

