Pov Valeria. Los vellos del cuerpo se me erizan y el vientre me vibra producto de los nervios que siento. Sin embargo, camino hasta la habitación de Mattia y entro en ella para esperarlo ya que se perdió entre los pasillos. A los minutos, lo veo entrar con dos copas y una botella de vino tinto entera que pone en la mesa de desayunadora donde yo estoy sentada. Asimismo veo como con sus largos y gruesos dedos comienza servir las copas. Primero una y luego la otra con una sutileza que me hace arruga las cejas. «Si hay una palabra para definir a Mattia es elegancia y glamour» No solo en los gustos tan refinados que tiene sino también en su manera de hablar, de caminar y sobre todo de hacerme el amor. Cualquiera persona hubiera elegido helado en vez de vino o fresas en vez de uvas. «Él es s

