Pov Mattia. Leonardo está sentado en una silla de ruedas, con una bata quirúrgica azul y un gorro del mismo color mientras un enfermero lo conduce. «Como dije anteriormente no me sorprende» —¿Qué quieres a cambio de esto? —le pregunto con la frente titilandome de la rabia. «Ahora le debo la vida de mi hija» —¿No quiero nada Mattia o tengo que decirte, —piensa—, ¿hermano? —me pregunta. Miro a Luciano con el corazón a mil por hora y enseguida este ensancha una sonrisa entre rabia, alegría y sorpresa. —Sabía que eras hijo de Marcello, tu parecido con él y con Aitana es inigualable, pero aún no había obtenido las pruebas necesarias para estar seguro —le dice mi hermano. —¡Mierda! Hasta después de muerto el viejo loco sigue jodiendo —interviene Terzo. —Sí, soy hijo de Marcello con otr

