71

487 Words

Narra el Escritor.             Aquella boca sonreía y más arriba sus ojos grises miraban con sádica diversión a la mujer que arrodillaba en el interior de esa jaula. —Sólo dime si mi hijo está bien —suplicó la rubia de largo cabello. Estaba aseada, pero su piel estaba tan envejecida por el insomnio, el estrés y el llanto que parecía tener más edad de la verdadera. La persona que la tenía cautiva sonrió más ampliamente. —Esa es mi venganza por tu soberbia, ¿recuerdas cuando me tratabas como si fuera un pedazo de desecho tirado en el suelo?, tu error fue amar a la persona incorrecta. —No tengo culpa alguna de tu desviación mental —respondió la cautiva—. Tienes una mala orientación en cuanto a eso, me tienes aquí porque sabes que de ponerme en libertad todos verían lo que eres. —Tambi

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD