70.

1582 Words

            Ese día había lastimado el cuello de Rodrig con la punta de una flecha, le había amoratado la cara a Emma a golpes y le había plantado a lo rudo un beso en la boca a Edrick. Ahora llegaba hasta mi despacho en la empresa cuya mitad era de mi propiedad.             Harriet se alegró de verme y su sonrisa pintada en esa cara de mirada amable y ansiosa me fue tan tibia como una fogata en medio del invierno, necesitaba más gente afable como ella. La joven rusa me puso al tanto de cada movimiento en la empresa y fue así como inicié de nuevo mis oficios.             Pensé durante el resto del día en las palabras de Emma y la idea que me daba con ellas, definitivamente las propiedades que fueron de Carla, ante la ley habían pasado a ser de su familia en España; pero nada podría imp

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD