Narra el Escritor. Horas antes. Los asesinos observaban todo desde afuera la casa que ahora pasaba a ser el escenario de un crimen. La policía pululaba en la zona y los paramédicos sacaban el cuerpo sin vida de la víctima más reciente, miraron desde una distancia prudente a Ester llegando, corriendo hasta los paramédicos que introducían el cuerpo dentro de la cava de la ambulancia. Desde esa perspectiva se miraba bastante confusa y alterada, algo decía ella al borde de una crisis o el llanto. También observaron a Adam llegar con cara de no entender ni querer aceptar el inevitable acontecimiento. Nadie sospecharía de los culpables, ellos aún no salían del auto de ahumadas ventanas cerradas, en el cual habían regresado al lugar después de dar una vuel

