Laura se estaba duchando, el sonido de alguna caer no dejo que escuchara que la puerta del baño se abriera, el agua tibia hacía que el vidrio de la ducha estuviera un poco empañado, ella lavaba su cabello con un poco de champú tenía los ojos cerrado, estaba perdida en sus pensamientos cuando sintió que unas manos agarra su cintura ella grito de miedo pero esa manos taparon su boca, era Santiago que se había colado en baño, ella se asustó mucho que quedó paralizada
_ no grites cariño soy yo,_ ella asintió con la cena y el quitó la mano de su boca,
_ que haces_ ella trato de tapar su desnudez con sus manos pero le fue imposible, por que Santiago se lo impidió
_ deja que te vea, eres mi esposa,_ santiago roso los glúteos de Laura haciendo que ella se le erizara la piel, luego beso su cuello, la sensaciones que Laura sentía en ese momento eran encontrada, sentía miedo, rabia, placer, el continuó besando su cuello y luego beso sus labios un beso que fue correspondió, el bajo un poco y llevo uno de sus senos a la boca, jugo con ellos un poco haciendo que Laura soltara un gemido de placer, "eureca" pensó Santiago había logrado que Laura sintiera placer, después de ese gemido santiago paro se separó un poco de ella, agarro el jabón y se ducho, Laura solo quedo hay parada viendo como el se duchaba tomaba una toalla y salía del baño, no entendía que había pasado, pensó que en ese momento el la tomaría.
A cabo de unos minutos Laura salió envuelta en toalla, el ya estaba vestid, Laura estaba ruborizada, todavía se sentía exitada, Santiago se dio cuenta de esto pero no dijo nada y salió de la habitación, Laura quedó confundida, que le estaba pasando, ella quiso que el la tomara, no puso resistencia, que le estaba pasando, se estaba dejando vence de el, no gritaba en su interior como puede ser posible, sabía que el fondo no aguantaría más y cedería a los encantos de Santiago, recordó el beso que medio con tanta pasión y paso su dedos por los labios,
_ Dios mi que estoy haciendo_ dijo volviendo en si_ no me puedo dejar llevar, ella se paró frente al espejo del tocador y se miro el cuello se dio cuenta que tenía una marca roja en el, supo que se lo había hecho, la había marcado como si ella era una yegua o peor aun una mula._ cómo se atrevió_ en ese momento ella entró en razón y se dio cuenta que el solo estaba jugando con ella y se prometió así misma que no volvería a pasar, una lágrima rodó por su mejilla izquierda y se la limpio enseguida.
El día estaba hermoso así que decidió salir al jardín y tomar un poco de sol, la acompaño María y a los lejos otro hombre que había contratado Santiago para que vigilará que no volviera escapar
_ me parece una estupidez_ dijo con rabia_ a donde podría escapar si estamos en medio de la nada, solo hay árboles y pastizales,_aunque es un buen lugar para una mula como yo, pensó recordando aquella marca que tapaba su pañuelo rojo que hacía combinación con el resto del atuendo.
María solo observaba sin decir a nada , era una mujer de pocas palabras también le tenían prohibido hablar mucho con Laura, mejor para ella , ya que Laura no le caía nada bien, pues siempre estuvo enamorada en secreto de su amo, y haría todo lo que el le pidiera, incluso entregarse a el, como era una mujer muy linda antes los ojos de Santiago no había sido desapercibida esa belleza, cada calentura que tenía con Laura se la desquitaba con ella, la llevaba al cuarto de servicio la recostaba contra la pared de espaldas la penetraba y así saciaba su sed, para ella era mejor que fuera así, eso la hacía tener cierto privilegios en la casa y en todos lados donde iba, tenía su propia habitación que no compartía con ninguna otra empleada, entraba y salía de la casa a su disposición y también era la encargada de los té que tenía la pastilla que hacía dormir profundo a Laura, ordenado por santiago desde un principio, pobre Laura no sabe lo que le hace el amo mientras duerme, pensó y sonrió para sus adentros