El verano había llegado y hacia mucho calor, ese el verano más caliente en mucho tiempo, los pastizales que desde la ventana se veían verdes, ahora estaban marrones, ese paisaje había cambiado como lo había hecho ella, se había puesto sumisa, triste, estaba apagada por dentro, para mitigar el calor ella y María más su guardaespaldas iban pasar el día cerca de un río hay estaba más fresco, Laura siempre llevaba consigo libros, y María se limitaba a dormir tirada en el césped, la peor parte de la llevaba el guardaespaldas, Laura siempre le ofrecía bebidas heladas. De vez en cuando tenían conversación largas y muy agradables cuando María no lo estaba observando, Laura había notado que el era muy guapo, tenía buen estado físico, era rubio, ojo azules, era hermoso, y habían hecho alguna clase

