La mañana siguiente Laura despierta con un fuerte dolor de cabeza, y María le había preparado el desayuno y alguna píldoras
_ Donde estamos ? _ pregunto Laura
_ no estoy permitida darle esa información_ contesto María
_ no puede ser que sea una prisionera, como fue que llegue a esto_ María solo se limitaba a observar pues tenía prohibida tener conversaciones con Laura, ella se levanta y va a la ventana y cuando rueda las cortinas a los lados se da cuenta que la ventana tenía barrotes, y solo veía campos a los lejos
en eso entra Santiago arreglándose la camisa que traía puesta
_ veo que amaneciste bien Laura_ el entra y se sienta en la mesa para tomar el desayuno con ella
_ donde estoy_ ella estaba en un estado algo alterada
_ toma asiento _ el señala la silla, ella se sienta sin protestar más pensando que el le dirá donde esta
_ estás en un lugar donde volverás a escapar, de aquí solo saldrás conmigo y únicamente conmigo_ Laura no podía creer lo que estaba oyendo
_ no puedes obligarme a estar aquí_,
_ de hecho si está estipulado en el contrato_ dijo Santiago, ella misma se había metido en eso firmando ese contrato, no le quedó otra sino acepta su condición, el había ganado, ella no entendía porque el se había obsesionado con tenerla encerrada, había secretos que ella aún no había descubierto, más adelante se sorprendería de la verdad
_ será mi mujer, no ahora pero lo serás_ dijo el con vehemencia_ quise ser amable contigo y te di muchos privilegios, te di a escoger entre ser la esposa amable, pero decidiste a escapar
_no me puedes obligar hacer tuya!_ ella grito, el se levantó y se acercó tanto a ella recostando su cuerpo contra la pared, tomándola por el cuello y besándola, ella quiso separarse de el pero no tenía fuerzas, el la beso con pasión y paso su manos por el cuerpo de ella, luego se separó y con malicia en su rostro le dijo_ ve como si puedo_, el salió de la habitación y ella lo maldijo tirando toda la vajilla del desayuno al suelo.
Santiago salió de la habitación oyó como Laura hacía berrinche partiendo la vajilla, sonrió porque logro su cometido que era asustarla, el era incapaz de tomarla por la fuerzas, solo la quería intimidar, pero si lo deseaba, deseaba hacerla suya, despojarla de la ropa y recorrer cada centímetro de su cuerpo, ese cuerpo que de cierta forma lo volvía loco.
El lograría su cometido el haría que ella se entregarán a el por su voluntad. Esa misma noche Santiago paso a la habitación de Laura
_ a partir de hoy dormiré contigo te guste o no_
_ no me puedes obligar, ya te lo dije_
_eso no está en discusión_ el se desvistió delante de ella, sin ningún pudor, y se metió a la ducha, Laura estaba anonadada con lo que estaba pasando, sentía que eso era una pesadilla y que en algún momento despertaría, el salió de la ducha secando su cuerpo con un toalla pero estaba totalmente desnudo y así se metió a la cama, por su parte Laura que está en shock, solo se limitaba a ver, el la llama
_ ven acuéstate_
_ no!, me reuso a dormir contigo_ dijo ella cruzándose de brazos
_ no haga que me levanté y te obligue_ dio un aviso, y Laura no tuvo otro remedio que obedecer, ella se acostó y el la cubrió con la sábana y la abrazo por la espalda, Laura podía sentir el cuerpo desnudo de Santiago, rozando sus piernas y muslo, Laura se sintió avergonzada y abusada, el frotaba con su manos uno de sus pezones, y ella podía sentir como el se exitaba, pues sentía como su m*****o tomaba tamaño, ella se sonrojaba y su respiración se agito un poco, no podía evitarlo por suerte el se quedo dormido rápido, ella podía sentir su respiración detrás de su cuello, saco la mano de el y el se volteo dándole la espalda, Laura respiro de alivio, logro salir de la cama si que se diera cuenta, tomo su almohada y se acomodo en un sofá que había en su habitación, hay paso la noche.