|Presente| Semanas después. Evan. Sonrío cuando siento suaves labios moverse por mi mandíbula, luego paran lentamente en la esquina de mi boca y se mantienen allí, rozándome con ternura. — Despierta — Peach susurra —. Mi amor, despierta. Abro los ojos perezosamente para encontrarla de pie al lado de nuestra cama, inclinada con sus labios pegados a los míos. — ¿Mi amor? — Aún no me acostumbro a escucharla llamarme así. Siempre obtengo la misma reacción, mi corazón se salta un latido —. Te traigo loca, Peach. — No se te suban los humos a la cabeza —. Señala a Matt a mi lado —, despiértalo tú, ¿quieres? A ti te hace más caso que a mí. Asiento, pero aún así no la dejo irse cuando intenta retroceder. Enredo hábilmente mi mano en su nuca y choco sus labios con los míos. Su boca sabe a e

