Le pido disculpe a mi hija— mi padre hablo separandome del joven que hacía unos instantes había querido tomar mis manos No debe disculparse por ello— dejo de mirarlo para después mirarme a mi— tener en mis brazos a tan bella dama a sido un gran regalo de los dioses Abrí la boca asombrada y todos los presentes igual dejando escuchar asombro salir de sus labios, mire a mi padre a la par pensando en que lo correría en cualquier momento por faltar a las enseñanzas de nuestro señor Jesucristo, levantó la cabeza aún más para sonreírle ¿Cuáles dioses?— pregunto arqueando la ceja La diosa Venus y Marte sin duda estarían regocijados de ver cómo dos amantes se encuentran a pesar de haber sido separados hace milenios— esa voz era embriagante para mí, una joven doncella Algo en mi surgió como

