Nos sentamos en una sillas que hay en el borde de la piscina, empezamos a hablar de todo un poco.
- Y tú eres de acá ¿verdad? - pregunto para sacar tema de conversación
- Si, yo soy de una ciudad que se llama Cali, le dicen la sucursal del cielo, bailamos mucho y es una ciudad mágica. - me responde con ilusión - alguna vez has ido?
- No he ido - respondo - pero he escuchado cosas muy bellas de Cali... ¿a qué te dedicás?
- Soy arquitecto, trabajo en un nuevo edificio para el gobierno... Pero bueno ya hablé mucho sobre mi, contame sobre vos, ¿a qué te dedicás? - me dice con su acento caleño
- Bueno estoy estudiando medicina, estoy trabajando en un Call Center para una campaña bilingüe, es agotador pero me da para poder vivir bien la menos- contesto con un poco de vergüenza.
-Sin duda serás las más hermosa de las doctoras- me dijo con una mirada pícara.
-Gracias - respondo.
No dejo de verlo y es que bajo la tenue luz se ve tan perfecto.
- ¡Aqui están! entonces ... ¿Hubo fuegos artificiales? - grita Jess a los 4 vientos.
- Ya cálmate amiga, apenas nos conocemos - respondí
- Quien sabe, tal vez podamos llegar a algo más¿no te parece? - Dijo Erick mirándome.
- ¡Estupendo! organizare los planes de boda - menciono Jess corriendo a abrazarme.
Saltó con tanto entusiasmo que nos caímos a la piscina.
Erick salto al agua y me sacó, y después saco a Jess que estaba medio borracha. Los tres nos echamos a reír viendo lo ridícula de la escena.
- Gracias por la invitación Jess - le digo a mi amiga - pero tengo que irme antes de que me vuelvas a lanzar al agua - digo riendo.
- Permíteme acompañarte Emma - responde Erick.
No digo nada, solo le hago un gesto con la cabeza invitándolo a venir.
Mi casa no está muy lejos del lugar de la fiesta así que vamos caminando. Él me pasa su brazo por encima al ver qué tiemblo del frío. Hubo un silencio incómodo, hasta que él rompe el silencio.
- Vaya que eres hermosa Emma, de verdad que me impresionante y me gustaría que tuviéramos una cita, claro si tú quieres.
- ¡Claro que sí! - rayos, disimula Emma - Es decir, es buena idea.
- Genial - Pude notar cierto nerviosismo.
Nos detuvimos al llegar a casa.
- Gracias por salvarme de la piscina y por acompañarme, me divertí mucho contigo de verdad, te veré pronto entonces.- Me gire para entrar a la casa.
- ¡Emma! - me llamó
Volteo a mirar y antes de que pudiera reaccionar me besó.
Fue un beso suave lleno de pasión, yo le correspondí y seguimos besándonos. Yo estaba hipnotizada, sentí un mini infarto pero era una sensación bonita.
Su boca era carnosa, sentía su lengua dentro de mi boca y sentía mariposas en el estómago. Me agarró de la nuca impulsandome hacía él y el momento se hizo más intenso, pude sentir su m*****o por encima de mi abdomen. - Reacciona Emma no lo conoces.
- Bueno - rasco mi graganta - creo que ya debes irte
- Que pases buena noche bella Emma.