TRES AÑOS ATRÁS. Bajó del auto y caminó en dirección a la habitación de la joven, quería verla, conocerla, ver si en algo se parecía a su amigo. Cuando iba abrir la puerta, escuchó a alguien dentro. —Te vamos a trasladar a otro hospital. —¿Por qué? —, no hubo respuesta, simplemente escuchó las ruedas rodar. Se alejó y caminó hacia el otro pasillo, cuando vio al médico alejarse con la paciente por el otro pasillo la siguió. Al ver que la subían a una furgoneta en vez de una ambulancia, sospechó que este era el día en que se desharían de ella. Rebeca le había dicho que apenas tuviera a los niños la asesinarían, pero jamás pensó que fuera dos días después del nacimiento de los chiquillos. Cuando la furgoneta se marchó, la siguió, pensaba seguirlos hasta ver dónde la llevaban, sin emba

