Una vez que llegó a Estados Unidos, Ernesto le hizo saber a Rogelio lo que sucedía con Mahianela, sin perder tiempo empacó y viajó de regreso a su país para apoyar a su hermana. Esta hablaba con su esposo, las lágrimas rodaban por sus ojos, pues él no se encontraba a su lado, y no entendía, ¿por qué razón la había abandonado? ¿Qué otra cosa era más importante para él que ella y sus hijos? —Amor, me hubiera gustado quedarme a esperar que despertaras para explicártelo, pero te juro que no te he dejado sola porque quise—… apretó los labios para no quebrarse mientras hablaba en línea —Cuando Rogelio llegue te lo explicara—, se vio o ligado a cortar, puesto que un segundo más y se derrumbaba hablando por teléfono. Mahianela no volvió a hablar con Ernesto, ni siquiera alcanzó a ver a su he

