Capítulo 14 Lo veo con complicidad y después asiento con la cabeza mientras le sonrío. Él me toma de la mano y ambos volvemos a mi casa, no pregunto nada hasta que llegamos a su coche y subimos, genial no solo ando en pijama en mi colonia ahora ando en toda la ciudad. —¿A dónde me llevas? —pregunto mientras ajusto el cinturón de seguridad. —Pronto lo sabrás —contesta mientras mete el cambio. Él arranca el coche y sigue manejando hasta que llegamos a una tienda. Él baja del coche, lo rodea, abre mi puerta y me ayuda a bajar, toma mi mano y la mete al bolsillo de su abrigo. —Vamos a regalarles un lugar más cómodo y bonito a esos pequeños ¿Qué te parece? —me sonríe. —Me parece perfecto—menciono emocionada. Estamos frente a unas pinturas

