Narra Dante… Camino hacia la oficina del jefe y mientras lo hago limpio mi labio el cual no ha dejado de sangrar, sigo caminando hasta que mis pasos se detienen en cuanto veo a Marian junto a una señora muy distinguida y elegante la cual se me hace conocida pero ¿De dónde? Me pregunto a mi mismo mientras me recargo en una de las paredes. Cuando ella se voltea es tan parecida a Marian que puedo jurar que es su madre, si claro ella debe ser, solo que más distinguida y cambiada, en ese entonces era millonaria pero ahora creo que es billonaria. —Uy creo que no te ha ido nada bien hija—menciona mientras niega con la cabeza mientras toma un poco de champagne. Marian se ve mal muy mal. Ellas dos siguen platicando hasta que ella le mete una bofetada a Marian, eso me

