Capítulo 30 Narra Dante Me quedo analizando lo que estaba pensando hace unos segundos para luego sentir las manos de Marian las cuales están dentro de mi camisa por lo que enseguida me desconcierta y solo me dispongo a reincorporarme y sentarme bien en ese sofá. —¿Qué haces? —pregunto un poco confundido. —Ayudándote—dice con seguridad. —No necesito que me ayudes—trato de levantarme pero ella me vuelve a jalar y de pronto me somete y me pone boca abajo encima de ese sillón. Una de sus piernas están en apoyadas en mis piernas, sinceramente me puedo liberar fácilmente de su agarre pero no la lastimare no quiero hacerlo. —A ver—levanta mi camisa. —Por Dios esto esta horrible, tienes moretones —dice sorprendida. Me muevo sin lastimarla y solo la t

