Capítulo 10 Le doy un beso a Dante y enseguida bajo de esa camioneta, él me sonríe y después se va. Camino hacia mi casa, busco a mi padre pero él no está nuevamente, van dos días que no lo veo sé que está bien porque él deja los trastes sucios y soy yo quien los tiene que fregar todos los días ya sea por la noche o mañana. Veo trastes sucios eso quiere decir que él vino, dejo mi bolso en la mesa, subo las mangas de mi suéter y me dispongo a lavar esa pila de trastes. Mientras lo hago no dejo de pensar en Dante realmente me gusta y mucho tanto que puedo decir que lo que siento por él va más allá de un simple gusto para ser sincera siento que estoy enamorada, estoy consciente que es muy pronto para decir eso pero eso es precisamente lo que siento. Minutos más tarde

