Cuando el crepúsculo cayó sobre la pareja terminaron su clase de tiro. — “¡Esto fue muy divertido, gracias!” —dijo Yalens acercándose y dando un beso en la mejilla de Anton. —“¡Me alegro de que te haya gustado, pero tengo otra sorpresa para ti!”— exclamo Anton mientras tomaba la mano de su esposa con una sonrisa y se adentraban más en el bosque —“¿Como, a dónde vamos?”— pregunto Yalens con una sonrisa. Luego de caminar y múltiples preguntas de Yalens, llegaron a una pequeña casa junto a un pequeño estanque y al acercarse los faroles y luces colgantes se encendieron brindando una luminosidad que penetro las pupilas de la joven emocionada —“¡Wow..!” “¿Que es este lugar?” “¡No estaba en los planos!” —dijo ella. Anton ríe entre dientes y toma su mano para ingresar —“¡Es como mi lugar se

