Yalens despertó pasadas las diecisiete horas, se cambió, maquillo levemente su rostro y recogió su cabello, luego descendió encontrando que las criadas ya se retiraban —“¡Señora que bueno, ha llegado ese cuadro para usted!” “¿Desea que se lo ayudemos a colocar?”— pregunto Marie. —“¡Ah muchas gracias, Marie, pero pueden retirarse, pediré a mi esposo que me lo ayude a colocar!” — respondió Yalens con una sonrisa mientras se despedida de las mujeres que se retiraron. Quedando sola en la mansión exploro las otras habitaciones que había pedido modificar en especial de la que solo ella y Dennis tenían las llaves, está era la habitación que tenía el piano, lo había hecho trasladar y había ampliado la zona de la sala para poder tomar esa habitación como su estudio. Ingreso y quedó maravillad

