Permanecía aún en casa de padre cuando recibí llamado de el monarca real. Xavier. Me saludaba, afectuoso como siempre y de inmediato entró en materia. Tan directo. – Siento no haber podido estar contigo estos últimos días. Sobre todo cuando, además de estar angustiada por la llegada precoz de nuestro retoño, debes preocuparte por la pronta recuperación del duque Eugene. La charla donde Xavier se encargó de ser el portavoz de nuestra situación actual, aconteció hace unos días. Margaret y Greta, me detestaban aun más que antes, sin embargo, no habían comentado nada desagradable e incluso procuraba agradarme. Pero soy perceptiva, entra las cosas que enseñan en la alta alcurnia, esa destaca. Nos enseñan a distinguir caras, miradas, actitudes, posturas y qué hacer con ellas. Sí, también nos

