Padre se encontraba mejor semanas después. Su mejoría, cada día era más eviedente, lo cual me hace feliz. Exactamente había cumplido los tres meses cuando la misma fue más notable. El programa de cocina real, había sido establecido en casa ducal, puesto que así se había considerado lo más seguro tanto por le hecho de que mi estadía se estaba alargando, como para su estabilidad. Aún así, antes de cada comida de padre se hacía uso del catador. Considerando que todo estaba estable. Me retiraría a mi departamento. Amaba pasar tiempo con padre, cuidarlo. Pero me sentía incómoda aquí. Después de todo el castillo en que padre y su actual familia viven no es mi hogar, nada se compara a la tranquilidad que siento al estar en mi casa. Teniendo en cuenta, que es algo mío. Mi propiedad. Y que nadie

