Capítulo 9

1761 Words
Elián Por Zeus, no lo esperaba pero tampoco me quejo de su abrazo, aunque un beso no estaría mal. —Bueno, basta de abrazos y mejor salgamos se aquí— dijo Alexandra mientras empezaba a empujar la silla de Isabela y dirigiéndose al pasillo. Levana se separó de mi con una mirada incomoda, y se dirigió a la salida junto a Mía seguida por mi padre dejándome a mí de ultimo. Cuando salimos del pasillo, volvimos a la oficina de Isabela donde después de todos sentarnos ella empezó a hablar. —Lamento lo que paso allá atrás— dijo mientras bajaba la cabeza— Sinceramente no sé cómo paso. En un momento estaba muy tranquila a la espera de la visita de Jasón y luego apareció un humo extraño y todo se volvió n***o. —Y así dices que este colegio es seguro para Mía— dijo una Levana muy furiosa— Lamento lo que te paso Isabela, pero no esperare a que otro maldito ser aparezca y solo por querer matarme le haga daño a Mía. Dicho esto se levantó y tomando a Mía en brazos se dirigió a la puerta. —Espera Levana— escuche la voz de Alexandra— No tomes decisiones tan precipitadas, sé que te sientes muy desconfiada y que tu conexión con Mía es muy fuerte, pero no solo por eso la mantendrás alejada del mundo que le está destinado, créeme que luego lo lamentaras. —Ella tiene razón— dijo esta vez Isabela— Puede que no sea la mejor primera impresión, pero debes estar segura que si dejas a Mía a nuestro cargo, hare todo lo posible para que sea libre de expresar sus poderes. — ¿Pero cómo lo hará si está rodeado de personas que son diferentes a su origen?—dijo una Levana muy enojada— ¿Acaso quieren que se olvide de quien es en realidad? Pues me niego. —No debes preocuparte por eso— dijo mi padre mientras se acercaba a Isabela— Isabela es una Ninfa, una de las tantos seres o mejor dicho personas, que he tenido la dicha de conocer a lo largo de mi vida, por lo cual puedes estar segura de que Mía estará más que segura aquí. —Chicos, este no es un colegio cualquiera— dijo Alexandra mientras miraba unos libros— Este colegio fue creado para que todos aquellos niños que necesitan un lugar donde poder ejercer su don o simplemente poder tener un lugar donde ser libre. —Este colegio no es de humanos común y corrientes— Isabela empezó a moverse hacia una ventana— Bienvenidos sean al Colegio de Mitología para Niños Especiales C.M.N.E. No podíamos creer lo que mirábamos, era la viva imagen de los X—Men solo que más mágico, habían niños jugando con diferentes elementos, niñas con alas tipo hadas volando, pequeños troll y muchos más. —Este colegio es catalogado como uno de los más exclusivos, ya que no aceptamos a humanos a los cuales no les interesan nuestros mundos— dijo Isabela mientras abría una carpeta donde se podían apreciar diferentes fotos de niños— Muchos humanos han logrado poder entrar, pero pocos se han quedado, ya que sus padres le quitan la imaginación, haciendo así que no sean bienvenidos. —Como pueden ver chicos, no tienen que preocuparse por Mía, y para que estén más tranquilos yo también me quedare al cuidado de ella y así pueden ayudar a Levana con sus entrenamientos en este mundo— dijo esta vez Alexandra— Por cierto Levana, debemos hacer algo con tu nombre, es algo muy llamativo y creerme que no hay nadie con ese nombre, por lo cual es más fácil el encontrarte. — ¿Quién la encontraría?— dije confundido al ver como Levana se quedaba callada— ¿Me pueden explicar? Mi primo— dijo Levana en un susurro casi inaudible— Él es el que me busca. —Mientras la verdadera Reyna este viva, por más que él quiera gobernar la corona lo rechazara— dijo mi padre mientras cargaba a Mía— En pocas palabras, tú debes morir y solo así tu primo podrá gobernar con toda la de la ley. —Por eso necesitas otra identidad, así que tu madre y yo habíamos pensado en darte el nombre de Ayla— dijo mi padre mientras le daba su nueva identificación— Ella quería ponerte un nombre que siga teniendo tu esencia de tu verdadero nombre. —Ayla; Viene del truco y quiere decir Luz de Luna, te queda el nombre— dijo Isabela con una sonrisa— Ahora díganme ustedes dos ¿Aceptan que nosotras seamos la responsable de la educación de Mía? Ayla (Levana) Ahora estamos camino a la universidad donde estudia Elián, después de aceptar que Mía estudiara en el colegio que dirige Isabel y con la condición de que Alexandra este al pendiente de ella me quede un poco más tranquila, al menos por ese lado, pero ahora los nervios son por el examen que tengo que recibir para poder ser aceptada en la universidad. Al momento de llegar, lo primero que noto es que todos los que están andan con algún instrumento en brazos, y los que no con las manos llenos de libros. Justo cuando vamos a entrar a Jasón lo llaman por teléfono por lo cual se tuvo que ir, dejándonos a nosotros hacer todo. — ¿Estas nerviosa?— escuche decir a Elián, mientras caminábamos con Mía por el pasillo. —Un poco— dije mientras veía como los demás estudiantes nos veían asombrados— ¿Es normal que nos miren así? —Bueno, contando que eres una chica nueva, con una apariencia física muy singular, al lado de unos de los chicos más callados y juntos a una niña que solo nos dice papá, creo que si es normal— Elián parecía que se divertía con todo esto, ya que estaba más que feliz ver como los demás nos veían al escuchar a Mía llamarnos papas. — ¡Elián!— escuche la voz de una persona llamándonos. Al voltearnos pude ver a una chica rubia con unos lentes y con las manos llenas de hojas correr como loca hacia nosotros. — ¿Dónde demonios te metiste? ¿A caso se te olvido que tenías tu prueba para el grupo de Ashley? Al igual que tu primer ensayo— Dijo la pobre chica de carrera casi sin respirar. —Clau, tranquila, respira— dijo Elián mientras la tomaba por los hombros— Eh estado muy ocupado y no he podido contactarte. —Por favor Elián, invéntate otra excusa— dijo exasperada— Desde que te fuiste con tus padres no he sabido nada de ti y créeme que he estado a un centímetro de buscarte y matarte. Yo tome a Mía en brazos eh hice un sonido con la garganta al ver cómo nos han dejado de lado. —Oh cierto— dijo Elián mientras nos miraba— Clau, ellas son Leva… digo Ayla y Mía. —Oh lo siento, es que este tarado me tenía preocupada— dijo apenada dándonos un abrazo— Mucho gusto Ayla y Mía, mi nombre es Claudia Kull y soy la presidenta estudiantil y la mejor amiga de este idiota. Me agradaba esta chica, principalmente su forma de referirse a Elián de esa manera. —Me llamo Mía Campbell Marriot, tengo 6 años y ellos son mis padres— dijo presentándose ella misma haciendo que Claudia abriese los ojos sorprendida. — ¿Hija? ¿Tienes una hija?— dijo muy sorprendida— ¿Y no pensabas decírmelo? ¿Qué clase de amigo eres? —Es una larga historia, pero luego te lo explicare mejor. Pero ahora debemos ir a inscripción y ver así acepta a Ayla en la universidad. Puedo ayudarlos— dijo Claudia mientras se arreglaba los lentes y pasaba de su estado de asombro—Solo necesito saber en cual ámbito es tu fortaleza y así poder hacer que te den el examen hoy mismo. —Bueno, vine por el área de música, así que creo que es esa. — dije un poco intimidada por lo rápido que habla. —Vale te gusta la música— dijo mientras apuntaba algo en una de sus hojas— ¿Algún instrumento en específico? ¿O solo cantas? —Me gusta tocar lo que sea, pero me derivo más por el piano— dije mientras veía como Elián dejada de prestarle atención a Mía y me miro con asombro— Y si, también canto. — ¿Tocas piano? Wao— dijo Claudia con una sonrisa— Es igual que Elián. Valla, así que el señorito y yo tenemos más en común de lo que pensaba. —Bueno, con esto puedo apartarte una plaza en música y con suerte en el grupo de Ashley— dijo mientras arreglaba todo sus papeles— Bueno chicos yo los dejos, tengo reunión en 3 minutos y todavía debo pasar por la sala de arte a juntarme con la presidenta estudiantil de esa área. ¡Adiós!. Dicho esto se fue como llego. —Valla, sí que es intensa— dije bajando a Mía y tomándola de la mano. —Al menos nos evitara mucho papeleo— dijo Elián haciendo lo mismo con la otra mano de Mía. Seguimos camino a la inscripción donde luego de unas series de preguntas pudimos ir al área donde era el área de música. Al llegar al salón pude ver a un grupos de chicos ensayando, que al vernos pararon lo que hacían y una chica con la forma de ser la líder se nos acercó, o mejor dicho, se le acerco a Elián. Bienvenidos ¿En qué les puedo ayudar?— dijo mientras le hacía una especie de ojitos a Elián. No sé porque, pero eso me molesta y mucho, pero al parecer no era la única, ya que Mía estaba más que enojada y parecía que en cualquier momento le saltaría encima. — ¿Quién es ella?— me susurro en el oído— y ¿Por qué se acerca tanto a p**i? — No se cariño, pero ya veremos—dije mientras me acercaba a la chica y nos dejaba ver— Disculpa, ¿Sabes dónde se encuentra Ashley? — ¿Y tú quién eres?— dijo mirándome de arriba abajo. —Ellas son Ayla mi novia y Mía nuestra hija— dijo Elián tomando mi mano— Mi nombre es Elián y vinimos a recibir el examen de admisión. — ¿No eres muy joven para tener hijos?— dijo mirándonos a Mía y a mí con asco. — ¿Y tú no eres una desconocida para estar preguntando eso?— dije ahora viéndola yo con asco— Disculpa, pero tenemos cosas que hacer, así que si nos puedes decir donde se encuentra Ashley te lo agradecería. Ella solo me miro furiosa y nos guio a una especie de sala. — ¿Qué acaba de pasar?— dijo un Elián muy sorprendido. —Mami le dijo a la bruja que deje de meterse en nuestras vidas— dijo una Mía muy sonriente— Casi te come p**i. No lo aguante y solté una carcajada contagiando a Elián y por ultimo Mía, pero como todo lo bueno debe terminar, fuimos interrumpido por la chica esa. —Esperen aquí— dijo mientras salía del salón— Ashley llegara en un momento. Dicho esto nos dejó solos, por lo que Mía y yo nos pusimos a observar todos los instrumentos mientras Elián nos seguía con la mirada. —Levana— me llamo mientras se acercaba a mí. Sabes que debes llamarme por mi otro nombre— dije mientras me acercaba a un gran piano de cola y me sentaba— Sino lo haces nunca te acostumbraras. —Lo siento— dijo mientras tomaba asiento al lado mío— No sabía que te gustara tocar piano. —Mi nana me enseño, fue el primer instrumento que aprendí a tocar— dije con una sonrisa mientras recordaba todas las veces que mi abuela casi le da un ataque cuando fallaba las ultimas tonadas. —Debes ser muy buena— dijo con una sonrisa (Y valla que sonrisa) — Al igual que debes cantar hermoso. —Déjame que eso lo juzgue yo— dijo una voz a nuestra espalda— Bienvenidos sean chicos, mi nombre es Ashley Garth, soy la responsable del área de música y por lo tanto le daré su examen de admisión. Según el reporte de Claudia, ambos tocan cualquier instrumento, pero se derivan más por el piano, al igual que el canto. ¿Estoy en lo correcto? Ambos asentimos por lo cual ella sonrió. —Bueno el examen es sencillo— dijo mientras tomaba asiento al lado de Mía— necesito que ambos toquen algún tema en el piano y luego canten, aunque pueden hacer ambas al mismo tiempo o hacer un dúo. Yo mire a Elián indecisa y un poco nerviosa, lo cual el parece que entendió así que el decidió por los dos. —Creo que ambos haremos un dúo— dijo mientras tomaba mi mano— Creo que así no tendrás que esperar tanto. —Me parece más que bien— dijo sonriente ¿Es que no se cansa de sonreír?— Pueden empezar cuando quieran. Elián y yo tomamos nos acomodamos para empezar, pero seguía dudosa. — ¿Estás seguro? Puedo descontrolarme en cualquier momento— dije temerosa— No quiero que por mi culpa lastimar a alguien. Además ¿Qué tocaremos? —Créeme que eso no pasara— dijo mientras se paraba y buscaba una guitarra— ¿Puedo agregar otro instrumento? Ashley solo asintió ansiosa. —No te preocupes por lo que tocaremos, solo siente las teclas bailar en tus dedos y las melodías en el aire. Dicho esto me dio una señal a la espera de que yo comenzara. Yo cerré los ojos un momento y como si de magia se tratase mis dedos se movieron solos. Prometer, nunca te olvidaré como vencer como amarte sin caer por ti, te miro y puedo decir mis dudas se van de alguna manera ya no están te acercaste Podría morir y esperarte una vida no tengas miedo a sentir te amaría por mil años más amarte por mil años más no hay tiempo bella está, siento me debo atrever nada impedirá decirle cuando esté frente a mí por siempre yo te cuidaré cada respiro guardaré te acercaste Podría morir y esperarte una vida no tengas miedo a sentir te amaría por mil años más amarte por mil años más yo siempre supe que te encontraría no hay tiempo para decir que te amaría por mil años más amarte por mil años más Justo cuando todo termino ambos quedamos muy cerca, casi que nuestra respiración se mezclaba. Yo solo podía mirar de sus ojos a sus labios y cada momento nos acercamos más, hasta que…
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