CAPÍTULO 3

2831 Words
"Un hombre bueno puede despertar una pasión violenta" — ¿No oíste? Dije que te llevaré a casa —. El mayor lo miró fijamente — No es necesario Señor Choi —. Jaesook con sus manos hacía movimientos de negación — ¿Por qué no? Lamento haberte gritado de esa manera cuando salvaste un negocio importante —. Jungi tomo la perilla de la puerta esperando a que este saliera — ¿Es así? —. Jaesook mordía sus labios nerviosamente y secaba el sudor de sus manos con su pantalón —. Muchas gracias por el favor — No es nada —. Min salió de la oficina hacia el estacionamiento, esperando a que Jaesook recogiera sus cosas. A decir verdad, todo lo que pasaba con el Señor Choi era demasiado confuso, no había explicación o lógica alguna que dedujera esa relación exacta, ¿Amistad? No, aún no había confianza necesaria, ¿Compañerismo?... ¿Cómo podría ser compañero de su jefe?, ¿Simple conocido? Tampoco, ya había tratado más a fondo... ¿Entonces? Si, el comprometido de su mejor amiga, su jefe, algunos de los adjetivos que lograban calificar aquello. — Ingresa la dirección al GPS —. El sonido de un cinturón de seguridad abrochado y la voz del mayor saco de sus pensamientos a Jaesook — Oh si —. Un poco aturdido y temblorosamente ingreso su dirección El camino fue sepulcral, nadie habló, la tensión era demasiado pesada, para Jaesook era un silencio demasiado incomodo que inclusive el respirar le era difícil, ¿por qué aún se sentía así de cohibido? Se supone que ya hacía tiempo que conocía al Señor Choi, pero no pasaba de la oficina, entregar papeles y esperar su aprobación. Ahora lo difícil era ganarlo como amigo, pero ¿Cómo ganar un amigo al cual quieres que te folle sin control? Porque esos pensamientos seguían vivos. Todo era tan incorrecto, Yi lo sabía, pese a eso no le importaba masturbarse pensando en su guapo y sexy jefe, le relajaba hacerlo. Pensar todo aquello sumaba un problema, no estaba pensando con la cabeza de arriba, estaba pensando con su pene. — ¿Es aquí? — Me asustaste —. Inmediatamente su mano se posó en su boca, rayos, ¿por qué tenía que ser tan soso? —. Digo, si, si es aquí — Asustarte... —. Repitió Jungi levantando una ceja en forma de duda — No, no, estaba divagando en mis pensamientos —. Una nerviosa sonrisa desapareció los ojos del menor — Bueno —. Min tragó saliva, sí y tampoco entendía porque lo hizo — Oh, ¿Quiere pasar a tomar un café? Ya sabe, en agradecimiento —. Nervios, de que fuera rechazado — Claro —. Dijo el contrario sin dudar El mayor aparco el auto como es debido y salió de este después de Jaesook. Recorrió rápidamente la casa con su mirada, el barrio era bueno, no todas las personas se daban el lujo de vivir en un barrio donde la renta sobre pasaba los 1,000 USD. La casa era normal, nada extravagante o una mansión enorme. Llegaron a la puerta y la luz se encendió automáticamente, Jaesook digitó su código 134340 divisó. Al entrar dejaron sus zapatos en la pequeña alcoba cerca y a cambio unas pantuflas fueron ofrecidas, Choi hizo una pequeña reverencia en señal de agradecimiento. — ¿Llegaste a casa, amor? —. Una tercera voz se escuchó. Problemas, fue lo único que Jaesook se imaginó antes de ver a Baek sentado en la sala — Jeon —. Casi salió como un susurro al cerrar los ojos resignado a su futuro — Mal momento —. Choi Jungi se disponía a regresar y poner sus zapatos de vuelta cuando fue detenido por unas pequeñas manos. — No es así —. Volvía a negar con sus manos por segunda ocasión — Mierda —. Susurro el menor de los tres, había hecho mal pero nunca se imaginó que Jaesook viniera con visitas, ¡Nunca hacía algo así! Rápidamente se levantó del sillón como si de un rayo se tratase —. Buenas noches —. Hizo una reverencia Min sólo correspondió aquello pero no dijo ni una sola palabra, era la misma voz que le contesto el móvil de su empleado la vez pasada. — Siéntese —. Jaesook hizo movimientos rápidos para hacer lugar en el sillón, Jungi agradeció — ¿Quiere una taza de café? También tenemos alcohol —. Baek tímidamente ofreció aquello pero una mirada amenazante fue dada por su amigo — Una copa estaría bien — ¿Lo ves? —. Susurro Baek adentrándose a la cocina antes de ser pellizcado por el contrario Gritos internos fue lo único que podía decir o hacer para no armar un escándalo, Jaesook estaba enojado y nada daba más miedo que Jaesook enojado. — Ah, ah, duele —. Baek fue furiosamente lanzado al suelo —. ¿Estás loco? — Eso iba a preguntarte yo, ¿Estás loco? —. Su ceño se fruncía cada vez más y las palabras salían muy rápido, no solo estaba enojado, estaba muy enojado — Lo siento Hyung, puedes azotarme si eso es lo que gustas, seré tu perra si así lo deseas —. Jeon se hincó frente al pequeño Jaesook — No bastará si te azoto contra... —. La mano quedó suspendida en el aire con aquella cuchara que había tomado, una tercera persona observaba — El baño... —. Sin notarlo Jungi desató un poco su corbata, estaba nervioso, tosió un poco — Es por allá —. Señaló Baek puesto que Jaesook estaba sin palabras Dicho esto Jungi salió disparado, parecía muerto de nervios pero en realidad estaba muerto de envidia, ¿hace cuánto él que no tiraba con un chico? Ni siquiera lo recordaba, la última persona con la que había tenido sexo era su  novia pero eso ni siquiera satisfacía un poco. Tenía que controlarse, no podía levantar una erección por cosas insignificantes. — Esto no está bien, nada está bien, ¿Qué va a pesar de mi? va a pensar que soy loco urgido por sexo o peor aún —. Caminaba de un lado a otro — ¿No lo sabía ya? De que estas urgido, puedes ofrecerle tu trasero, venga, yo aceptaría — Cállate —. Corrió hacía el menor para colocar su mano en su boca —. Te puede escuchar, eso no sería bueno — Esta bien, me voy, me voy —. Baek salió riendo de la cocina para ir por donde sus cosas —. Nos vemos Señor Choi, cuide de Jaesooknie —. Gritó antes de salir pero no estuvo seguro de haber sido escuchado por el susodicho pues no recibió respuesta alguna Jaesook al escuchar el sonido de la puerta —que indicaba que Baek se había marchado— se apresuró a sacar una botella de alcohol color azul celeste para ofrecerle a su jefe, tomó dos copas y las sirvió hasta las dos terceras partes de estas. Una vez hecho todo este procedimiento las colocó en la pequeña sala de estar donde minutos antes estaba su mejor amigo. Decidió sentarse a esperar a que Min regresara del baño, ¿por qué demoraba tanto? — ¿Jungi hyung? —. Decidió acercarse al baño — Lo siento —. Min salió del baño justo al instante —. Recibí una llamada — Esta bien —. Sonrió —. Creí que se había perdido o algo — ¿Perderme? ¿Estoy tonto? —. Miró seriamente al menor y este de inmediato borró su sonrisa — No, no quise decir eso — Jaesooknie —. Una pequeña risa salió de los labios de Min —. A que soy sarcástico como de mal genio —. Un leve chasquido de lengua y otra pequeña risa acompañó  ése párrafo. ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué ese leve chasquido le puso? ¿Por qué esa sonrisa era tan linda? No entendía, estaba atónito, como si todo se observa en cámara lenta, esa sonrisa, esa jodida sonrisa terminó de joder el asunto. Jaesook entonces sabía que había tocado fondo, quería ir a su cama a llorar por conocer a un hombre tan precioso, por tener su presencia tan cerca. Estaba a un paso de estar a cuatro lejos de él, el prometido de su mejor amiga. El ambiente no se sentía más ligero, al menos no para Jaesook, le costaba y demasiado ver a Min de lunes a viernes en su lugar de trabajo, sólo complicaba todo más. Esa noche cuando fue a la casa del menor lograron conocerse más, una semana había pasado ya desde ese día que Jaesook conoció a un nuevo Señor Choi a alguien fuera de la oficina completamente nuevo, una persona que podía llegar a tener de ídolo a Lil Wayne, Lupe Fiasco, entre otros raperos bastante buenos, aunque Jaesook no degustaba demasiado de esa música ese día al ver la pasión con la que hablaba de ellos le hizo ir a su ordenador y escuchar aquella música pero poco después se auto regañaba al hacer aquello, ¿que ganaba con eso? Tenía en claro sus sentimientos por su jefe, le gustaba, ¿por qué no simplemente paraba con aquello? Ese día lunes iba a comenzar con su nueva estrategia, intentaría evitarlo a toda costa, no podía gustar del novio y futuro esposo de su mejor amiga. — Dice el Señor Choi que le dejes los papeles que te encargó —. Hye tomó lugar en su escritorio — Hye... ¿sabes? Debo ir al baño — Ve y luego dejas los papeles — Tengo diarrea y voy a tardar, debe ser urgente, ¿puedes dejarlos por mí? — ¿Jaesook pidiendo un favor? novedad —. Sonrió sarcástica —. Siendo diarrea explosiva lo entiendo, venga que me vas a invitar una comida — Cuando quieras, toma, debo irme —. Jaesook dejó aquellos papeles en las manos de Hye y salió corriendo Eso era lo mejor, intentar alejarse mientras superar aquellos sentimientos tontos. Justo el día de ayer decidió tomar la iniciativa de dejar de masturbarse pensando en él, buena manera de iniciar las cosas... Sólo hasta que  lograra ver a Choi Jungi como un jefe o un amigo en su defecto. Se encerró en el baño a pensar sobre aquello, puede que en su otra vida logré conocer a alguien como Jungi, pensaba sobre en su siguiente vida ser una chica linda o hacer que a Min le gusten los chicos, cualquiera de las dos era buena opción si involucra recibir la atención que quería. Salió del baño para mojarse su rostro levemente con agua — Vaya tonto —. Se dijo mirando al espejo Salió del cubículo y caminó por el pasillo que lo llevaba a su lugar de trabajo donde se encontraba su escritorio pero no pudo evitar desviarse para pasar por la oficina de Min y dar un pequeño vistazo a esta. Él se encontraba ahí, leía los papeles que Jaesook le había pedido a Hye que le entregara, y de nuevo se planteaba la pregunta "¿por qué es tan hermoso?", así estuvo un rato hasta que volvió en sí y se volvió a recriminar, se supone que debía evitarlo pero no podía estar sin ver su rostro para ser honestos. Un poquito de algo nunca hacía mal, ¿verdad? —Jaesooknie! —. Escuchó esa voz molesta al salir de su oficina — ¿Qué haces aquí? —. Preguntó Yi — Recuerdo aquellos días donde te alegras de verme, vaya mierda — Jeon, estas peor que una novia psicópata, me puedo ir a marte y cuando menos lo sienta ya estarás detrás de mí diciendo cosas como —. Jaesook tomó su nariz para dejar soltar una voz nasal —. "Amor, ¿por qué te fuiste sin mí?" — Venga que mi voz no es tan del asco — Si como sea, ¿quieres algo? ¿Al fin te mudas a corea del norte? — ¿Qué clase de mejor amigo eres? —. Bufó — Venga que es sarcasmo pero, ¿qué te trae por aquí? — ¿Recuerdas que te conté sobre la fiesta a la que fui este fin de semana? — Si, en donde conociste al amor de tu vida —. Ambos dieron marcha hacia la parada de autobús — Resulta que era una zorra, olvida ese tema — Me lo esperaba — Bueno, bueno, ese no es el punto, vinieron los chicos de la universidad y, ¿adivina quién pregunto por ti? —. Baek parecía chica emocionada por su 'mejor amiga' — No lo sé, sólo dime —. Jaesook bufó fastidiado — Le quitas la emoción —. Baek le dio un pequeño golpe en su brazo —. Bonhwa — ¿Qué? ¿Bonhwa? ¿Hablas del tipo alto, moreno y guapo? —. Jaesook se llevó una mano a la boca —. A que me estás jugando una mala broma — No, no lo hago, él se acercó a mí, al principio creí que me iba a invitar a una habitación pero sólo me dijo —. Baek se dispuso a imitar la voz y el acto como era costumbre de él al contar sobre algún acontecimiento — Ya déjate de rodeos —. Jaesook estaba impaciente,  Bonhwa era su amor platónico de la universidad por mucho tiempo pero sólo de vista, le admiraba, ese chico siempre se encargaba de dar los discursos en el auditorio y era conocido por su CI de +145, algo admirable — Preguntó si yo era tu amigo, le he dicho que sí y me dijo que porque ya no asistías a la universidad lo cual me hizo que me echara a reír, le dije que terminaste tu carrera y ahora estabas trabajando — Espera... ¿Cómo que aún asiste a la universidad? — Terminó la carrera de medicina pero ya sabes, quiere un doctorado y esas cosas — Lo entiendo — Bueno, me pidió tu número — ¿QUÉ? — Y se lo da, obvio — ¿QUÉ? — QUE LE DI TU JODIDO NÚMERO En ese instante una llamada entrante se hizo presente, "número desconocido" mostraba la pantalla. Levantó el teléfono hacía su amigo y él decía con los labios "contesta", nerviosamente lo hizo. — ¿Hola? — ¿Yi Jaesook? — Sí, soy yo — Soy  Bonhwa, ¿me recuerdas? nos veíamos en la biblioteca, me pediste que te pasara un libro — Si, te recuerdo —. Jaesook quería reírse al ver que Bonhwa recordaba algo así — Lo siento si te molesta mi llamada, puedes decirme y no te vuelvo a molestar — No, para nada, sólo me impresione un poco, ¿A qué se debe? —. Decir que no estaba un poco nervioso sería mentir, estaba moviendo sus pies de un lado a otro — ¿Quieres salir a tomar un café? para hablar sobre esto, ya sabes — Claro, dime cuando y donde — Te mando la dirección, gracias por aceptar mi llamada e invitación, buenas noches Jaesook — Buenas noches —. Jaesook se puso un poco rojo al ver a su amigo querer burlarse de él Era como recordaba, un Bonhwa tan educado, ¿por qué le había contactado recién? porque en la universidad nunca creyó haber obtenido alguna mirada del moreno, en fin, la noche se había armado de nuevo hasta que cayó en cuenta que por esos momentos, por esa llamada dejó de pensar un momento en su constante dolor de cabeza, el Señor Choi. ¿Debería tan solo hacer lo típico de un clavo saca a otro clavo? La semana estaba por terminar, era jueves y su plan de evitar a su jefe estaba saliendo de maravilla, desde el viernes de la semana pasada que no miraba su rostro cara a cara porque aún se paseaba fuera de su oficina y miraba 'discretamente'. Cualquier cosa que tuviera que ver con ir a su oficina prefería dejarlo a Hye o algún compañero que sobornaran. Esos días había estado hablando con Bonhwa por mensajes, era cómodo, ambos se preguntaban qué tal el día del otro e inclusive sacaban temas random sobre ciencia, política o hasta sobre el medio ambiente, ya habían acordado reunirse el sábado, dónde Bonhwa le diría el porqué de su repentino contacto. — Jaesooknie —. Escuchó del otro lado de la línea, SoonMin — Soon, ¿a qué se debe la llamada? — ¿No puedo llamarle a mi mejor amigo? — Claro que si —. Rió nerviosamente — La verdad es que quería invitarte a cenar, ¿puedes el sábado? — ¿El sábado? lo siento, tengo planes — ¿Es así? lo entiendo —. La voz de SoonMin se escuchó melancólica — Si, lo siento mucho, si gustas otro día — Si, si, no te preocupes —. De nuevo su voz tomó color — Te dejo, debo seguir trabajando — Chao —. Escuchó por último antes de colgar el teléfono Siguió trabajando en el escrito que tenía pendiente para esa noche hasta que su teléfono sonó de nuevo, aparentemente un mensaje de texto, lo dejó pasar, estaba seguro que era Bonhwa y sacar el teléfono en horario de trabajo era un problema. Quince minutos pasaron cuando se escuchó de nuevo la notificación, esta vez decidió tomar su móvil por si era algo urgente. Señor Choi 5:50 PM ¿Pasa algo? ¿Por qué me estás evitando? ¿Por qué no irás a la cena del sábado? 6:05 PM Si me vas a evitar hazlo bien y deja de espiarme mientras trabajo todos los días   
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