—Crees que soy tu maldito chiste —Le gritó de tal manera que Evelyn dio un brinco del susto —He sido bueno contigo y en respuesta juegas con mi confianza. Evelyn mantuvo la cabeza gacha, nada que pudiera decir explicaría aquellas patillas, entonces solo prefiero escuchar sus reproches, pero Cameron no estaba dispuesto a solo reprochar, él quería que ella abriera la boca así como lo retaba a diario, le dijera como es que atrevió a hacer algo sabiendo que un castigo estaría esperando por ella. —¿Tomaste pastillas él mes que paso? —Sara en una esquina lucia preocupada, si Evelyn lo habia hecho ella estaría en problemas —¡Evelyn! —El silencio seguía, de hecho estaba apunto de un ataque de ansiedad. Cameron aventó la cartera junto con las pastillas al suelo camino hasta ella como enojo y su

