Cuando dije que me causaba náuseas lo dije enserio, al salir de allí tuve que correr al baño, lo poco que había logrado comer lo devolví. Mientras secaba mi cara me reprendi por haberme enojado, no era mi asunto, aquello sería su respuesta de haberme quedado allí, pero ir con Lindsay ya era el colmo de solo pensarlo me sentía amarga y molesta. Como se atrevió, no fue suficiente el festín de mujeres el día antes del viaje, tenía que correr con una mujer que no me soporta y que es obvio que yo siento lo mismo. El resto de la tarde la pase entre mi cama y el baño, las náuseas y un extraño malestar no me dejaban estar tranquila. —Ivy, te sientes bien —Su voz de preocupación se escuchó en la puerta del baño. Suspire desganada, Sara debió avisarle de mi malestar, le había pedido no decir

