El auto entro al portón de la casa, era enorme hace que la Casa Blanca parezca una casita de muñecas, la puerta de entrada estaba pintada de plateado al entrar, pareciera que la casa estuviera bañada en oro blanco, el pasillo de entrada estaba lleno de fuentes de agua de colores, la entrada a la casa era impresionante con escaleras de mármol blanco con columnas del mismo material con un candelabro de cristales, su puerta era hecha de arce con perillas hechas de oro.
Scarlett bajo del auto, solo quería ir a su recamara y no le importaba nada, al entrar como siempre había una hilera de amas de llaves esperándolas con sus uniformes azul oscuro y estilos los 60’s diciendo al unísono –Buenas tardes Señorita Stone-Mystri- con la cabeza agachada.
Había una alfombra en todo el vestíbulo hasta las escaleras de mármol, que eran dos escaleras que unidas por una que llegaba hasta abajo y en el centro había un elevador de cristal, Scarlett subió hasta al elevador, la llevo hasta el tercer piso donde se encontraba su habitación.
Igual que el resto de la casa era un pasillo alfombrado con alfombras persas y candelabros además de retratos familiares y el escudo de la familia, su recamara era el último camino hasta ella abrió la puerta de madera blanca.
Era lo único que nadie le podía decir nada; había elegido los colores turquesa y blanco para las cortinas de su ventana y del balcón, los colores lila y rosa para sus sabanas y alfombras, y papel tapiz felpudo color turquesa, y los otros blancos, tiene una chimenea para mantenerse cálida y una pequeña biblioteca para entretenerse, pequeñas mariposas de colores estaban guindando por toda la recamara y varias pinturas hechas por ella, sus instrumentos favoritos y para el baño había escogido acabados rosas claro y su armario era prácticamente otra recamara.
Ella se quitó sus zapatos, el vestido y todo lo demás lo puso en la percha para que mañana unas de sus amas de llaves lo lleven a la lavandería o al depósito de vestuarios. Puso música electrónica, noto que ya le habían seleccionado el piyama que usaría hoy, por suerte era su favorita de seda de color caribe azul, la tomo y se metió al baño, quería relajarse y olvidarse de todo.
Sonó el teléfono interno de la casa, ella lo tomo –disculpe, señorita Stone-Mystri sus familiares la solicitan en la sala de estar y después se servirá el almuerzo, ¿Qué desea almorzar? -dijo el mayordomo
Scarlett exhalo dijo –Esta bien, deseo comer pollo a la plancha con ensalada y de postre helado de chocolate con fresas-cerro el teléfono,
Salió de la tina y comenzó a arreglarse, que ni piensen que se vestiría solo se pondría su piyama y su bata de baño con pantuflas, se amarro el cabello se puso un poco de crema y un poco de agua de rosas, bajo por el elevador, ya en la sala estaba su padre, su madrastra, Celeste y su tío Marcus.
Ella pensó “esta reunión será muy divertida” con sarcasmo, dijo- ¿Qué quieren, Mabel y Daemon?, y que hace Celeste aquí- entre más rápido terminaran, más rápido leerá su nueva novela.
Daemon dijo –me dijo Marcus que eres la segunda elegida, cuando pensabas decirme unas de pocas cosas que haces que valgas- con mucho desprecio
Mabel dijo –Cierto, aunque pensábamos que podría ser Celeste, pero veo que lo dioses se compadecieron de ti para nuestra desgracia- con asco y desdén
Scarlett respondió – decirles para que; es una completa pérdida de tiempo y además su perfecta Celeste, además ella es una pura, ni siquiera aprobó los exámenes para cargos públicos, mientras soy la mejor no necesito valer para ustedes porque no me importa y si ella quiere a Xavier es todo suyo tampoco me interesa- le dolía que su padre hablara así de ella, pero no se dejaría humillar ni él, ni nadie.
Celeste dijo –esa actitud hermanita te ha llevado a que casi nadie te quiera, en cambio a mí me adoran y no necesito un cargo público, porque soy la sucesora de mi papi y todos los chicos me quieren –mientras lo abrazaba y él le correspondía muy amorosamente y Mabel también la abrazaba- y esa es la gran diferencia entre tú y yo- dijo con orgullo y con chispa de veneno
Scarlett dijo con enojo y tono de burla –Celeste, cuando elijan a primeros ministros por cabeza hueca, créeme, tú ganas, pero no es así para tu desgracia, o sea te recomiendo que te busque un viejo rico que te quiera, te mantenga, para que te tenga como una reliquia que no sirve de nada, únicamente, para bulto o peso muerto, tú decides- con el mismo veneno con el que le hablo Celeste y con mucha frialdad
Mabel exclamo- ¡no debes hablarle así a una pura, Scarlett recuerda que aun eres una bastarda mestiza! - con deprecio
-No me interesa si es pura, si el primer ministro, ni siquiera si es una diosa, pero a mí me respeta, no tiene ningún derecho háblame así. Esto es simple ustedes no se meten conmigo y yo no me meto con ustedes- con desdén y se marchó hacia su recamara
Le dijo a la de ama de llaves –ya no tengo apetito, y no se me moleste por ninguna razón- la miro con una mirada triste y aristocrática y se marcho
Llego a su recamara pensando “para que me molesto, todo lo que haga esta malo, ni siquiera les importo solo me tienen porque soy un genio y por perjuicios sociales. Siempre para ellos Celeste, será mejor, aunque sea la persona más tonta del planeta y lo único que tenga que es guapa.”
Llamo a Regina y cuando ella llego le pregunto - ¿Qué te parezco como jefa? -, con tristeza en su voz y sin fuerza
Regina le contesto –te agradezco mucho el trabajo que me ha dado a pesar de ser una huérfana y también sé que tú no es mala, solo que con una familia como la tuya a cualquiera se le seca una parte de si y gracias por ser mi amiga- se sentó al lado de la cama
Scarlett le dijo –tú también lo fuiste cuando estábamos en convento de María Inmaculada, y perdona si te trate duro, pero recuerda que, si saben que somos amigas, te enviaran a donde nadie que tú conoces te encuentre y te alejaran de tu novio, lo sabes- con un intento de sonrisa, pero prefirió bajar la cabeza porque la sonrisa se vería rara en ella.
Después dijo –sabes que puedes tomarte el día libre, mientras yo voy al convento- se fue al armario y se puso un pantalón n***o con una chaqueta chocolate con una blusa negra y una bota de tacón chocolate con un bolso del mismo color.
Las dos salieron juntas, Regina dijo –te acompaño, también me gustaría ver al padre- salieron de la mansión, pero esta vez sin escolta, ni chofer, eran luceris normales, salieron en el carro de Scarlett, un Audi A8, color n***o, último modelo.
Ella manejaba, mientras pensaba como hubiera sido su vida, si tan solo hubiera tenido otro tipo de familia o si hubiera sido una pura e hija legitima de Mabel y Daemon, pero no era así, lo único que tenía era su puesto, la imagen de persona etérea ante los demás y las luceris del convento de monjas.
Llegaron al pueblo donde se encontraba el convento era una iglesia que tenía al lado un internado donde acogían a niños que su padres no querían y huérfanos; era una iglesia blanca de la época ortodoxa de Rusia, cuando el catolicismo estaba en su apogeo; allí tenían una imagen de María Inmaculada, en una anexo estaba el internado donde dormían las monjas y el padre y varios niños era un edificio crema muy sencillo ni muy grande solo tenía las habitaciones que se compartían de dos en dos y el comedor.
Scarlett bajo del carro subiendo las escaleras de la iglesia afuera estaba el padre siempre con una sonrisa, el único padre que conoció y también unos de los pocos que sonríen al verla.
-buenas tardes, hijas mías- dijo el padre con una sonrisa pues se alegraba que Scarlett y Regina haya llegado tan lejos por sí mismas.
-buenas tardes, padre. ¿Cómo se encuentra? - dijo Scarlett intentando tener alguna emoción y con voz apagada
-pasemos adentro, hijas mías, mientras que Sor Catalina nos preparara un chocolate caliente- dijo el padre
Ambas entraron; el lugar seguía igual como cuando se fueron de ese lugar, aún era un pueblo gris del norte minero y era el mismo lugar donde alguna vez llego a sonreír, llegaron a la parte del internado, muchas monjitas la saludaban inclinando la cabeza,
“aun no comprendo, el padre es un puro que, si no me equivoco solamente 100 años mayor que yo, él puede vivir en un mejor lugar que este, tener mejores cosas porque se ata aquí. Bueno no soy nadie para juzgar por él me salvó de morir” pensó ella
- ¿en qué puedo ayudarles, hijas mías? - pregunto el padre con duda pues Scarlett se veía más triste que de costumbre
-padre, primero les traje una donación, pero pido que como siempre sea anónima y segundo quiero saber cómo me encontró, más bien como llegue aquí y como se supo que era hija de Daemon- dijo Scarlett, quería llegar a saber porque el hombre más debía quererla; la odiaba y su deporte favorito era humillarla y compararla con todos
El padre se quedó estático sabía que este día llegaría, pero hubiera querido que Scarlett tuviera el apoyo de alguien que fuera parte de su familia o la quisiera aparte de él, Regina o cualquiera de las monjas, pero no.
El exhalo diciendo –vino una mujer muy hermosa con los cabellos como la cereza y unos intensos ojos verdes, como varios meses de embarazo se veía desamparada no decía nada, después de unos meses te tuvo, escapo abandonándote aquí lo único que dejo fue el escudo del diamante en un collar junto con unas iniciales “DSL”, nos pusimos averiguar a quien pertenecía este collar y vimos que era del primer ministro. Al principio, él te negó diciendo que la única hija que tenía era Celeste, mientras comprobamos nuestras teorías como sabrás te pusimos Scarlett por el color de tu cabello, después de 4 años se hizo una prueba de auras y se comprobó que eras hija legitima de él, pero fuera del matrimonio. Nos tomó mucho tiempo convencer al primer ministro y a la primera dama acogerte, pero lo hicieron por perjuicio social, aunque todos saben la verdad. -
Scarlett miro al suelo diciendo –hahaha, ni quisiera la que yo pensaba que alguna vez me quiso, me abandono, mi padre me desprecia sin razón, mi madrastra me odia, mi hermana me detesta y mi otro hermano es indiferente a mí, a mi tío ni siquiera le caigo bien, mi novio me deja por ser mestiza; al parecer el amor no fue hecho para mí, solo puedo tener amigos y ni tanto, solo fui hecha para ser esclava-
El padre dijo con enojo - ¡no digas eso, Scarlett! Eres una chica inteligente, buena, linda, valiente y apasionada, además dominas muy bien el hielo; eres un orgullo para el que tiene el placer de conocerte primer lugar en todo lo que haces- levantándose le daba mucho dolor verla así, con sus ojos azules transformados en n***o a simple vista por su tristeza.
Scarlett lo miro decidió no decir nada, mientras Sor Catalina les servía chocolate caliente, todos pensarían que es débil y llorona que, porque no se va, es simple es una mestiza seria convertida en esclava, pero sin voluntad propia. Por eso no se va y además duele mucho que desde que naciste tu padre no te sonría, viviendo con él y que tu madre, ni siquiera quisiera verte.
Se vistió de orgullo para no llorar, no iba vender lastima, ni se iba arrastrar por nadie; dijo -Que pasen un buen día y nos veremos pronto. Regina ahora enviare al chofer a recogerte- mirando hacia el horizonte.
Salió del anexo dirigiendo a su auto, pensó ir al centro comercial a relajarse y a comprar algunas cosas generalmente tenía una asistente de compras, pero le gustaba a veces escapar de su entorno.
Llego al centro estaba llenos de humanos con sus familias, sin siquiera saber la existencia de los luceris, le encantaba olvidarse quién era o que r**a era solamente intentaba ser normal.
-Scarlett, Scarlett-ella se escucha que la llaman cuando mira hacia la dirección donde viene la voz era Xavier, ella pensó “de todos los luceris del universo tenía que encontrarme a este”
Él se acercó a ella quedando en frente de Scarlett, ella dijo –podríamos simular que no nos conocemos y se acabó- con disgusto pues no quería saber de nadie
Xavier dijo con una sonrisa –y si mejor decimos a todos que eres mi novia. Además, haces algo más que ponerte brava o de querer matar a alguien con la mirada- con desafío y mucha franqueza pues él sabe que nadie puede ser así sin algún motivo y razón. Además, él pensaba que se veía muy bien ese vestido le gustaba más de vaquera