La sorpresa de sus palabras dejó a todos boquiabiertos, el rostro de Vish reflejó que lo que estaba diciendo no era una mentira, tampoco se trataba de un chiste de mal gusto. El silencio reinó en medio de todos cuando Vish terminó de hablar, se mostraron incrédulos, no tenían palabras para contestar aquello. La misma Emille se sentía incapaz de asimilar toda esa información. No importaba cuántas veces abría la boca, las palabras simplemente no querían salir. En vista de toda aquella conmoción Vish se permitió explicar un poco más la situación. — Probablemente las hadas quisieron traerte, ellas son muy caprichosas y siempre hacen lo que se les da la gana, ni siquiera el rey puede contenerlas. Por lo que es probable el hecho de que quieran que recuperes lo que por ley te pertenece y destru

