Eso era algo que no había pensado hasta que mi papá lo mencionó. En medio de toda la alegría hubo un sentimiento amargo y me di cuenta de que no me encontraba dispuesta a que Finn se fuera de mi lado. —Pero para eso falta mucho tiempo. Espero que cuando llegue el momento de despedirse de Finn, le des una excelente carta de recomendación. —Así que es por eso que te encuentras tan angustiada. No te preocupes demasiado, una vez que Finn deje de ser tu fisioterapeuta, va a venir aquí al hospital para trabajar; así que, por lo tanto, no se va a quedar desamparado. —Es bueno saberlo, gracias por hacerte cargo de eso, papá. A pesar de que sonreía por fuera, la realidad era totalmente opuesta por dentro. No quería dejar de ver a Finn, él era muy querido para mí y no podía visualizar un futuro

