Colette se encontraba en su habitación, una lágrima se deslizaba una tras otra mientras veía fijamente la pared. Cuando los demás entraron al cuarto, nada cambió. —Colette, yo lo siento demasiado —Cassandra habló y se acercó a ella —por favor di algo. No puedes estar así, llevas tres días en ese estado. Ella no dijo nada, simplemente siguió viendo el punto invisible en la pared. Llegó una enfermera a colocar la medicina y cuando estaba por salir, fue detenida por Cassandra. —Dígale al director que venga a ver a mi cuñada, es necesario que él sepa de su estado. Entiendo que está atravesando por un momento demasiado difícil, pero quizás con su presencia aquí, Colette puede hablar. —Se lo diré, pero no prometo nada. El director se encuentra entregado por completo a su hijo y no está habla
Download by scanning the QR code to get countless free stories and daily updated books


