Pasó casi una semana en que Dante la visitaba, y le ponía cada vez dilatadores más grandes También tenía sexo con ella de distintas maneras y posiciones. A veces se ponía en posición de 69 y se cogía su boca mientras lamía su v****a. Otras veces soltaba las piernas para manipularla y metérsela de diferentes ángulos. —Eres pequeña y tu cuerpo muy manipulable — le había dicho un día deleitado. Pues podía acomodarla como quisiera con facilidad incluso con su abultado vientre. Le había traído una especie de almohada circular con un agujero para poder estar más cómoda boca abajo. Ese día, antes de entrar le ordenó ponerse en esa posición. Su vientre sobre ese almohadón, protegido, ella con los brazos y las piernas extendidas. Ella solo se sacaba el plug para defecar, luego se higienizaba

