Capitulo 6

1082 Words
Entonces se dirigió hacia mi. —B-bueno, tengo que irme, mi turno de día ha acabado hace un par de horas y estoy cansada así que....Que me voy— Dejó el delantal en el cajón que había en la barra . —Bien, entonces...¿Nos vemos mañana?— Le dije intentando parecer segura de mi misma. —Sí, hasta mañana— Me dio un beso en la mejilla y se fue. Como era de costumbre, no sentí nada, nada además de un cosquilleo en mis partes íntimas. ............... Pude notar una mirada puesta en mi desde hacia un rato, justo después de que Tania se fuera, no cabía duda, Derek.  Era como si me revisara de arriba-abajo, como si me analizara. Realmente me intimidaba pero a la vez me excitaba fuertemente. Me quedé sumida en mis pensamientos cuando Roxy captó mi atención. —Kayla, hay dos chicos en la mesa tres, ¿Podrías ir a atender?—Hizo un puchero con los labios. —Claro— Le sonreí. Me dirigí hacia la mesa tres que se encontraba justo en la esquina derecha del local. Ahí se encontraban dos chicos jóvenes junto con un niño de unos siete años. —Hola, ¿Desean algo?— Les sonreí. —E-em sí, y-yo quiero u-una cer-cerveza po-porfavor— El menos agraciado no dejaba de tartamudear, me dio algo de pena. —Yo quisiera otra cerveza— Me sonrió el chico lindo. —¿Y tu, qué quieres bonito?— Miré al chavalín con dulzura. —Una coca-cola porfavor— Esbozó una sonrisa. Se la devolví mientras asentía y caminé hacia la barra. Agarré dos cervezas y una coca-cola, cogí los vasos, añadí el hielo y se los llevé. —Aquí tenéis— Les sonreí de nuevo. —¡Gracias!— El niño agarró su refresco y empezó a beber rápidamente. —¡Jacob más despacio! —V-vamos Mason, n-no pasa nada. —¿Pero Harry no ves que se va a ahogar? Sabes perfectamente lo que le ocurre— Frunció el ceño y miró al niño llamado Jacob. —Lo siento— Dijo el pequeñajo agachando la cabeza. —Bueno, si necesitan algo más..—Volví a mi lugar detrás de la barra, junto a Roxy. ................ Era pasada medianoche, tanto los pibes de la mesa siete como unos lerdos de la ocho estaban totalmente borrachos. Al ver la hora indiqué a Roxy que iba al lavabo a tomarme la pastilla. Justo después de tomármela me limpié la cara y al agacharme sentí la presencia de alguien justo detrás de mi así que  me di la vuelta de inmediato. —Ten, quiero verte mañana a las diez y media en este lugar—Me miró—No falles, por favor. —Eh...— Hice una breve pausa y le miré a los ojos—N-No entiendo de qué va esto, además, mañana me es imposible y ni siquiera nos conocemos. —Tu verás, te esperaré hasta y cuarenta-y-cinco, no más, es importante créeme. —Pe-pero--Salió antes de que pudiera decir nada más. ¿Pero qué diablos? No entendía que mosca le había picado para soltarme con tal confianza aquellas palabras. Salí del baño totalmente confundida y algo cabreada. ¿Algo importante? ¿Qué asunto importante debía tener un completo desconocido conmigo?  Un Jake borracho que apenas se sostenía en pie se acercó a mí. Pude sentir la mirada de Derek focalizada en nosotros. —Nos vemos Carmín—Me acercó a él—Recuerda lo que me debes. Nuestros labios estaban cerca, creo que demasiado. —J-Jake.. Aquí no es el lugar ni el momento adecuado— Tapé su boca con mi mano. —Esta bien nena, hasta pronto—Besó mi mejilla y se dirigió hacia la puerta. Vi como su hermano lo cogía y se lo llevaba al auto, justo antes de subir giró su cabeza una ultima vez para penetrarme con su intensa mirada. Desde nuestro encuentro en el baño su mirada se había vuelto fría, su expresión era seria, sus ojos estaban apagados y de repente esbozó una sonrisa traviesa. No lograba encontrar razón alguna para ese comportamiento tan extraño. —Ey Kayla— Roxy aclamó mi atención de nuevo. —Dime— Me apoyé en la encimera. —¿Estas bien? Pareces un poco tensa— Se recogió el flequillo detrás de la oreja. —Eh si.. Estoy bien gracias, deben ser las pastillas, mi cuerpo no se ha acostumbrado aún—Sonreí falsamente. —¿Segura?— Enarcó una ceja. —Que si que si, no te preocupes—Solté una forzada carcajada. —Esta bien, tú sabrás—Refunfuñó. Empezaba a odiar esas dos palabras juntas. "Tú sabrás"  No, la verdad es que no sabía nada, nada de nada. —En todo caso, ya son casi las dos de la mañana, puedes irte ya si quieres— Me sonrió. —¿En serio, ya son las dos?— Que rápido se me había pasado— Está bien, voy a barrer la trastienda y a ordenar el almacén. —Gracias. La que debería estar agradecida por darme un trabajo donde no quieran prostituirme debería ser yo—Pensé. Al acabar recogí mis cosas, dejé el delantal en su respectiva percha y salí. —¡Hasta mañana!— Saludé con la mano. —Hasta mañana Kayla— Dijeron Roxy y Greg al unísono. —Y ten cuidado— Agregó Greg. ............... Al llegar a mi querido piso suspiré, mi cabeza no dejaba de darle vueltas a la gran incógnita que me había supuesto el encontronazo con Derek y la propuesta de salir por ahí con Tania. Seguía sin respuestas. Justo entonces encontré una carta debajo de la puerta, decidí no prestarle demasiada atención, seguramente sería publicidad, o al menos eso creí, de todos modos la dejé sobre la estantería de la entrada junto a las llaves y me fui directamente a mi habitación. Cogí mi pijama del armario y entré en el lavabo. Lavé mi pelo rápidamente y lo recogí en una bonita trenza, me puse el pijama y me tiré, literalmente, en la cama.  Mi gran y cómoda cama de matrimonio. Me aseguré de que la alarma del móvil estuviera puesta, me tapé con la manta y cerré los ojos pero no conseguía conciliar el sueño así que rato después me di por vencida y encendí la lamparita de noche para tumbarme boca-arriba. —¿Qué se supone que tengo que hacer, qué significa todo esto..?
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