Conducí hasta el hospital lo más rápido que pude. Mi corazón latia tan fuerte que creí ahogarme. Me apresuré a subir a la habitación de Derek y abrí la puerta de golpe. —Estoy aquí. —¡Kayla! Menos mal, estábamos muy preocupados por ti. —¡Derek, estás despierto! Sophie, ¿Tienes la carta aún verdad? —Si, tranquila, me he mantenido paciente. —Menos mal, por cierto Derek, ¿Has sabido algo de Tania? —No, ¿Por qué? —No contesta al telefóno y sus padres no saben nada de ella, creo que Brandom puede haberle hecho algo malo. —Maldito cabrón.. Creí que con Matt y los demás estaría a salvo.. —¿Qué podemos hacer, no sería conveniente llamar a la policía? —Kayla la policía podría tener infiltrados que ayuden a ese cabrón, no es conveniente. Y aunque no fuera así, ¿Qué crees que podrían hacer

