Chiara estuvo durante días debatiendose entre el delirio y la realidad. Recordaba por momentos haber visto a su hermano Franco, a su hermana Valentina. Pero todo era confuso. También al conde, desde ya. Mucho después se enteraría de que la bala prácticamente rozó el hombro de Philip, atravesandolo en su extremo superior y se alojó en su hombro (el de Chiara) y así en su caso se contuvo la hemorragia. La bala ofició de tapón. Supo que debieron operarla para extraer la bala. Dijeron que ambos dos habían tenido mucha suerte porque la bendita bala, no había tocado ninguna arteria o nervio. Ninguno quedaría con daño permanente. Fue una "desgracia con suerte". El problema fue que Chiara, luego de la operación, contrajo una infección grave. Cuando finalmente recuperó el conocimiento Philip e

