Después de que la mujer desquiciada abandonó el lugar , Philip tomó a Chiara del brazo. — Carguenlo a mí cuenta por favor— le dijo al maitre de salida. Y una vez fuera : — ¿ Qué haces Philip ? Suéltame — le gruñó Chiara. Él la tomó y la enfrentó a él. Lo peor era que aún en esa situación tan indecorosa , la seguía deseando... maldita mujer hechicera. — Mi mundo está de cabeza desde que te conocí — masculló Philip de forma acusadora. Ella sonrió con cierto cinismo. — Ay caro, tú dices las cosas más románticas — dijo y batió las pestañas exageradamente ella. — Maldición Chiara, ¡ toma por una vez algo en serio ! Esto mañana va a ser un completo escándalo — el conde estaba prácticamente a punto de llorar...aunque no era dado al llanto. Ella se encogió de hombros... — Otro más para mí

